Cine en junio’07

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icono con claqueta de cine

The Jacket María Querida Freaks
The Unknown Siete dias de enero The Lost Tomb of Jesus El rey de las mascaras
Bajo las estrellas Vanity fair

  • The Jacket. 2005. Me encantan las películas con paradojas espacio temporales y aunque, para mi gusto, esta no aporta nada nuevo a lo ya visto se hace entretenida. Por cierto, a través de Tierra de cinéfagos me entero de que Nacho Vigalondo está haciendo una incursión en este género con Los Cronocrímenes. Y si, ya hay trailer:
  • María querida. 2004. ¡Pero que tostón tan impresionante! Estoy seguro de que si se quiere dar a conocer a María Zambrano, (que, por cierto, me parece un personaje muy interesante) debe de haber formas más dignas que subvencionar este bodrio. Para colmo de los detalles desagradables tenemos una corta aparición de nuestra “querida” ex-menestra de cultura. Casi no sobrevivo al susto…
  • Freaks (La parada de los monstruos). 1932. Nunca es mal momento para volver a ver una joya como esta así que me la crucé en la biblioteca municipal en estuche de lujo (con finales alternativos, documentales acerca de las vidas reales de los actores, etc.) y no me lo pensé dos veces. De los pocos DVD a los que he exprimido hasta el último extra que los acompaña.
  • The Unknown (Garras Humanas). 1927. Acompañaba a la anterior y se trata de una película muda de Tod Browning protagonizada por Lon Chaney (el hombre de las mil caras) en la que ya se toca el mundo del circo y de las rarezas de feria. Curiosamente se supone ambientada en Madrid aunque lo único que fui capaz de identificar fue algún que otro tricornio y que los protagonistas son gitanos.
  • Siete días de enero. 1979. Interesante película que reconstruye con caracter casi documental el miserable atentado de la extrema derecha conocido como la matanza de los abogados de Atocha y el clima político, policial y judicial de aquellos años en nuestro país.
  • The lost tomb of Jesus. 2007. Documental que exprime hasta el máximo hechos y casualidades alrededor del descubrimiento de la llamada tumba de Talpiot que, presuntamente, pertenecería a la familia del Jesús de Nazaret alrededor del que gira la religión de los cristianos y en la que también se encontrarían los restos de este, lo cual echaría por tierra su supuesta resurrección y divinidad. Interesante durante unos pocos minutos y aburrida (por repetitiva) la mayor parte del tiempo.
  • El rey de las máscaras (Bian Lian). 1996. Está ambientada en la China de principios del siglo pasado y cuenta la lacrimógena historia de un actor callejero obsesionado por adoptar a un niño al que transmitir las tradiciones y secretos artísticos de su familia. A mi me gustó pero ya sabeis que siento debilidad por los dramas y las películas orientales así que si juntamos las dos cosas…
  • Bajo las estrellas. 2007. Fabulosa. Situada en una Navarra repleta de topicazos (y es lo único malo que puedo decir de ella) y con cierto aire de western, cuenta la historia de unos personajes “políticamente incorrectos” y marcados como perdedores por decisión propia (porque juegan con reglas diferentes a las de la mayoría) pero que, al menos a mi, resultan reconocibles, entrañables y muy, muy cercanos. El reparto está fenomenal al completo pero en particular Alberto San Juan hace un papelón impresionante.
  • Vanity fair. 2004. Para las aburridas tardes de los sábados e incondicionales de dramones y películas de época.
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Fondos de escritorio innombrables…

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icono de monstruos y terrores sinnombre ¿Cómo?¿El año de los terrores sin nombre y aún no tienes engalanado tu escritorio como es debido? Hay ocho modelos donde elegir. Luego no digas que no te avisé…

Walpaper del gran Cthulhu

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Configurando Nagios 3.x (y I)

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icono de herramientas Bien, ¿continuamos donde lo dejamos? Tenemos nuestro nagios recien instalado y ahora toca configurarlo, plasmar la topología de nuestra red y monitorizar algunos servicios básicos.

El primer archivo que tenemos que tocar es /usr/local/nagios/etc/nagios.cfg. En el, entre otras cosas, se dicen los archivos de configuración que nagios tendrá en cuenta. En el apartado correspondiente a los objetos, que es lo único que vamos a tocar, localizamos la entrada correspondiente al fichero activo como ejemplo (linux.cfg). Comentamos la línea correspondiente a este fichero e introducimos una nueva con el archivo cfg que usaremos y que se llamará, por ejemplo, mired.cfg. Editamos el archivo nagios.cfg e introducimos los siguientes cambios (en negritas):

# Definitions for monitoring the local (Linux) host
# cfg_file=/usr/local/nagios/etc/objects/linux.cfg

# Definición de nuestra pequeña red local de ejemplo
cfg_file=/usr/local/nagios/etc/objects/mired.cfg

La red que vamos a definir como ejemplo constará de dos servidores windows, dos linux (uno de ellos el propio que alberga a Nagios), un router que nos da salida a Internet y un switch al que están conectados todos ellos. Vamos a crear el archivo mired.cfg en el directorio especificado y en el incluiremos la definición de estos objetos:

define host{
      use linux-server
      host_name nagios
      alias Nagios Server
      address 127.0.0.1
      }

define host{
      use generic-switch
      host_name switch#1
      alias Switch
      address 192.168.0.2
      parents nagios
      }

define host{
      use generic-switch
      host_name router#1
      alias Router ADSL
      address 192.168.0.1
      parents switch#1
      }

define host{
      use linux-server
      host_name intranet
      alias Servidor Linux
      address 192.168.0.3
      parents switch#1
      }

define host{
      use windows-server
      host_name windows#1
      alias Servidor principal del dominio
      address 192.168.0.4
      parents switch#1
      }

define host{
      use windows-server
      host_name windows#2
      alias Servidor secundario del dominio
      address 192.168.0.5
      parents switch#1
      }

Como podeis ver las definiciones son bien sencillas. Esta simpleza deriva de que Nagios usa una estructura jerárquica en la que cada objeto hereda las características definidas previamente en las plantillas que está usando. La declaración de estas plantillas se hace en el archivo templates.cfg. Allí podemos ver, por ejemplo, el contenido del objeto linux-server que, a su vez, se deriva de otro denominado generic-host. Por el momento os digo esto sólo por culturilla porque no nos va a hacer falta. Nos basta con saber que tenemos disponibles las siguientes plantillas para empezar a trabajar con ellas:

  • linux-server
  • windows-server
  • generic-printer
  • generic-switch

Otra cosa interesante es la clausula parents mediante la que especificamos las conexiones entre los diferentes hosts. Como veis la única máquina a la que no le hemos asignado un padre es a la que tiene Nagios instalado. Pensad que esa máquina será el corazón de nuestra red de monitorización porque es desde ella desde donde se ejecutaran todos los comandos.

Aunque aquí no aparece ninguna, una máquina puede tener más de un host como padre (imaginaos una estructura de switches con conexiones redundantes entre ellos). Para ello basta con especificar los nombres de todos los padres que consideremos necesarios separados por comas.

A continuación y en el mismo fichero añadiremos las definiciones necesarias para crear grupos y organizar nuestros objetos y para monitorizar un primer servicio común a todos ellos: el PING

define hostgroup{
      hostgroup_name linux-servers
      alias Servidores Linux
      members nagios, intranet
      }

define hostgroup{
      hostgroup_name windows-servers
      alias Servidores Windows
      members windows#1, windows#2
      }

define hostgroup{
      hostgroup_name switches
      alias Electrónica de red
      members switch#1, router#1
      }

define service{
      use generic-service
      host_name nagios, intranet, switch#1, router#1, windows#1, windows#2
      service_description PING
      check_command check_ping!200.0,20%!600.0,60%
      normal_check_interval 5
      retry_check_interval 1
      }

La definición de los grupos es autoexplicativa ¿verdad? Luego nos serviran para organizar las vistas adecuadamente. Y desde luego que esta clasificación no es obligatoria. Podeis crear grupos en función del entorno donde estén las máquinas (desarrollo, preproducción, producción), la localización geográfica, el color de la carcasa… a vuestro rollo, vamos.

Para los servicios quizás sea necesario contar algunas cosas más. Como podemos ver el servicio que hemos definido también deriva de un objeto denomimado generic-service y que también se encuentra en el archivo templates.cfg. Podemos echarle allí un vistazo a esa definición pero por el momento no conviene que os despisteis y lo más interesante es la linea etiquetada como check_command que es donde realmente invocamos al comando que se va a encargar de monitorizar el servicio con una curiosa estructura de argumentos separados mediante signos de exclamación. Para comprender lo que estamos haciendo realmente tenemos que echar mano del fichero commands.cfg. Alli buscamos la definición del comando check_ping:

# ‘check_ping’ command definition
define command{
      command_name check_ping
      command_line $USER1$/check_ping -H $HOSTADDRESS$ -w $ARG1$ -c $ARG2$ -p 5
      }

$USER1$ es una variable que apunta al directorio donde se encuentran los plugins (/usr/lib/nagios/plugins/) y $HOSTADDRESS$ es la IP del host que estamos monitorizando. Los argumentos que invocamos separados por signos de exclamación se sustituyen aquí por los $ARG1$ y $ARG2$. Es decir, cuando Nagios lanza esta comprobación para, por ejemplo, la máquina que aloja nuestra intranet está ejecutando lo siguiente:

/usr/lib/nagios/plugins/check_ping -H 192.168.0.3 -w 200.0,20% -c 600.0,60% -p 5

No creo que por el momento merezca la pena meterse en muchas interioridades pero básicamente lo que hacemos (y esto es común para casi todos los scripts que monitorizan servicios en Nagios) es pasar un umbral que consideraremos como warning y otro como critical (-w y -c respectivamente). Si te interesa saber más sobre lo que realmente estás haciendo basta con que ejecutes el comando con un -h.

Conocer como funcionan realmente los comandos de nagios es muy importante porque cuando empecemos a desarrollar nuestros propios scripts o queramos modificar los que vienen por defecto lo mejor es ejecutarlos directamente desde línea de comando y comprobar la salida que dan hasta que estemos satisfechos.

Y, si os parece, lo dejamos aquí por el momento. En la próxima entrega añadiremos algunos servicios más y adornaremos con iconos apropiados el mapa de nuestro sistema.

Continúa en:

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Cancionero (y III)

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clave de sol

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Arroz ciego marinero

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icono distintivo de los textos de recetas de cocinaQuienes , como yo, consideren que la cocina tiene mucho de algorítmica estarán de acuerdo conmigo en que si hay una familia de recetas cuyo éxito depende casi en exclusiva de la cuidadosa elección de ingredientes y cantidades y la meticulosa aplicación de un método esa es la de los arroces. Un primo político de mi mujer prepara la paella usando un nivel y midiendo la distancia exacta entre el origen del fuego y la base de la paella. Qué nadie se preocupe por mi que yo no llego a tales extremos (él es ingeniero y valenciano ¿se explica así?) pero casi…

  • 750 grs. de arroz (125 grs. por persona).
  • Dos veces y media de agua del volumen ocupado por el arroz (aproximadamente dos litros y medio en este caso).
  • Medio pimiento rojo y uno o dos pimientos verdes.
  • Cuatro dientes de ajo.
  • Un par de tomates medianos y bien maduros.
  • Medio kilo de choco.
  • Medio kilo de mejillones y otro medio de chirlas.
  • Medio kilo de gambas arroceras.
  • Azafrán.
  • Sal y aceite de oliva.

Arroz ciego de mariscoSe dice que un arroz es ciego cuando se puede comer con los ojos cerrados sin tener en ningún momento que llevarse las manos a la boca, es decir, que absolutamente todo lo que va a la paella debe de ser comestible: sin cáscaras, ni huesos, ni espinas, ni nada que se le parezca. Interesante para los niños y para los comodones ¿verdad? Pues, sin más, empezamos.

Las gambas se pelan y se echan cabezas y cáscaras a una olla donde se machacan un poco (con una cuchara o el manubrio de un mortero) y se cuecen hasta que hiervan en agua suficiente como para luego disponer de algo más de las dos medidas y media que necesitamos para el arroz. Aparte se abren al vapor y por separado los mejillones y las chirlas estando pendientes para sacarlos/as de la cazuela de una en una a medida que se van abriendo para evitar que se resequen y que estén bien jugosos. Una vez que se han enfriado ligeramente se separan completamente de sus conchas y se reservan junto con las gambas peladas.

Se pican los pimientos verdes, el rojo y los dientes de ajo y se sofríen en la paella generosamente regados con un buen aceite de oliva. A continuación se echa el choco cortado en anillas, añadimos un poco de sal y volteamos unos minutos hasta que esté bien dorado. Añadimos los tomates cortados (y pelados si somos muy delicados y no nos gusta encontrarnos luego con restos de piel) y damos a todo un par de vueltas.

Momento crítico y fuente de controversias: ¿echamos el arroz antes o después del agua? Os cuento y razono como yo lo hago. El arroz debe de ser, probablemente, uno de los alimentos más insípidos del mundo y los primeros minutos de cocción son fundamentales porque será en ese momento cuando tomará el sabor de lo que tenga alrededor. Cuando hago arroces con carne de cerdo yo prefiero echar el grano antes que el agua para que absorba bien el sabor de la grasa que ha soltado la carne y, después de unos minutos, añado el agua bien caliente. En este caso como lo que nos interesa es que el arroz se impregne bien del sabor que la cocción de las cabezas de gambas han dejado en el agua es conveniente hacerlo al revés: echamos el agua en la paella, esperamos a que vuelva a hervir y a continuación echamos el arroz. Para los arroces mixtos (con carne y pescado) o con mucha verdura como la paella clásica preguntadle a mi primo el ingeniero o a juantomás que tiene fama de hacerla muy bien. En este momento yo suelo echar dos medidas de agua y reservo la otra media. Ahora os cuento por qué. Y miramos el reloj: el tiempo total de cocción del arroz será, de forma casi exacta, de 15 minutos a partir de este momento.

La media medida de agua que resta la uso para desleer bien el azafrán y que el arroz quede bien coloreado. Machaco bien las hebras de azafrán en el mortero añadiendo un poco de agua y luego lleno el mortero de agua (siempre de la misma que hemos usado para cocer las cabezas de gambas), remuevo bien con una cucharilla y lo vierto sobre una jarrita de medir donde añado aún más agua hasta completar la media medida que nos falta. Vuelvo a removerlo todo bien y, a los cinco minutos de haber echado el arroz, la añado a la paella.

En los últimos minutos de cocción añadimos las gambas, los mejillones y las almejas tratando de distribuirlas de forme uniforme en la paella. A los 15 minutos de haber echado el arroz el agua debe de haberse consumido casi por completo y el arroz debe de estar en su punto. Apagamos el fuego, dejamos reposar un par de minutos (“El arroz mal guisado y bien reposado”, dice el dicho) y listo para servir.

Un último consejo: seamos calculadores pero no nos quedemos sin comer o con un arroz medio quemado. Puede que no ajustemos bien el fuego, o que el arroz esté más duro de lo normal, o que se yo… así que no hay que tomarse esto (¡ni nada!) como un dogma incontestable. Observad de cerca la cocción, añadid un poco de agua si veis que os habéis quedado cortos, probad el arroz ante de apagar el fuego por si aún está duro, o escaso de sal, o… Vamos, que estéis un poco pendientes y pongáis algo de vuestra parte si es menester ;-)

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Lo humano y la mierda

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icono con pluma para frases brillantes

Odio el humanitarismo ñoño. Lo que separa a los individuos de nuestra especie de los animales salvajes (…) es que son capaces de matar por gusto, no por supervivencia; que fabrican armas de aniquilamiento indiscriminado; que explotan a sus semejantes para obtener de ellos mucho más de lo que su supervivencia reclama; que, llegando a los extremos más aberrantes de la depravación y la barbarie, pueden incluso apoyar electoralmente a Acebes y a Zaplana.
Nada de lo que tópicamente se califica de humano es realmente propio de la raza humana. Suele aludirse a gestos excepcionales, nada representativos.
Lo humano no es una mierda, porque la mierda puede reutilizarse y servir para algo.

Lo dice hoy Javier Ortiz en sus Apuntes del Natural y lo suscribo por completo (incluido el “chiste” electoral) e incluso lo ampliaría con algunas estupideces más cotidianas (aunque, afortunadamente, menos dañinas) con las que los humanos tenemos la “sana” costumbre de maltratarnos entre nosotros a diario.

(Se que no es una nota muy optimista para volver de este pequeño retiro de casi una semana, pero es lo que hay… Procuro arreglarlo en unas horas. Palabra.)

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