La dama y la muerte es un excelente corto nominado este año tanto en los Goya como en los Oscar como el mejor corto de animación. Pixar no está nominada este año en la categoría y eso da posibilidades, pero tenemos una nueva entrega de “Wallace and Gromit”, así que ya veremos… Ojalá que al final los granadinos puedan subirse al estrado
¿Aún no lo has visto? Puedes hacerlo desde youtube o, con mejor calidad, en su propia web.
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Como veis, muchos clásicos este mes y un sólo estreno: Celda 211 (2009), una película que, como otras en los últimos años, rompe con lo que encontramos habitualmente en el cine español y presenta un producto que casi parece traído de Hollywood. El clima creciente de tensión durante toda la película está muy bien logrado y Luis Tosar y Carlos Bardem se meten tan bien en sus personajes que a mi me daría pánico encontrármelos mañana en un callejón poco iluminado. Lo peor, a mi juicio, lo poco creíble que resulta la transformación de Juan (Alberto Ammann). Los girasoles ciegos (2008) ha sido, aparte de la anterior, lo único español que he visto durante el mes y, muy a pesar de sus actores, es bastante floja. No está mal para pasar un rato pero es perfectamente prescindible.
¡Olvídate de mi! (Eternal Sunshine of the Spotless Mind, 2007) y La última noche (25th hour, 2002) son dos películas que no vi en su momento y que he disfrutado una barbaridad. Sobre todo la primera que es una verdadera obra maestra y que, debido a mis prejuicios contra el señor Carrey y sus detestables gestitos me he negado a ver hasta el momento. Craso error.
Lo peor del mes ha sido Paycheck (2003), uno de esos bodrios infumables a los que Ben Affleck ( nominado este año como peor actor de la década en los premios Razzie) nos tiene tan acostumbrados y Tykho Moon (1996), la segunda película como director de mi admirado dibujante de cómics Enki Bilal. La película deja patentes exactamente las mismas obsesiones que Bilal plasma en las historias que tan bien dibuja, pero está tan mal resuelta en la pantalla y el ritmo es tan irregular que, al menos a mi, me queda claro que para él existe un abismo insalvable entre ambos medios. Zapatero a tus zapatos, vaya.
Revolutionary road (2008) se deja ver pero me esperaba más. Love Actually (2003), sin embargo, es tal y como me la imaginaba: simplona, falsa y demasiado empalagosa para mis gustos.
En cuanto a los clásicos, Charlie Chaplin no ha sido capaz de arrancarme jamás ni media sonrisa, pero tengo claro que es problema mío y viendo algunas escenas de La quimera del oro (1927) no cabe más que reconocer su maestría. Cantando bajo la lluvia (1952), sin embargo, es una película que siempre consigue cambiarme el estado de ánimo. “Make ‘Em Laugh”, “Good Morning” o el número que le da nombre a la película están ya tan metidos dentro de nuestra cabeza que es imposible dejar de tararearlas y mover los pies apenas después de escuchar las primeras notas. Y que decir de Lo que el viento se llevó (1939)… Posiblemente Scarlett sea uno de los primeros precedentes de esos personajes odiosos y detestables pero que, sin razón aparente, nos cautivan y nos hacen tenerles simpatía.
De entre los muertos (Vertigo, 1958) y La ventana indiscreta (1954) cierran la lista del mes. Los personajes de muchas de las películas de Hitchcock resultan ahora en exceso inocentes pero, aún así, siempre merecerá la pena volver a verlas.
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- In this world. 2002. Película documental sobre el viaje de un niño y su primo adolescente desde Afganistán hasta Londres en busca de una vida mejor. La historia es impactante, pero la forma de narrarla la hace aburrida a ratos, la verdad.
- Urga. 1991. Un camionero ruso sufre una avería y se ve obligado a aceptar la hospitalidad de una familia de mongoles que viven en las estepas de siberia. Pintoresca, pero flojucha. Y es que esto de confrontar dos estilos de vida diferentes ya está muy visto ¿Tenemos por ahí alguna de esquimales? Creo que ya es lo que me queda por ver…
- Al final de la escalera (The Changeling). 1980. Un hombre decide cambiar de vida tras perder a su mujer y a su hijo en un desafortunado accidente y se encuentra con que su nueva residencia está habitada por una misteriosa presencia que parece necesitarlo para ajustar cuentas con el pasado… Catalogada como una de las mejores películas de terror de todos los tiempos en varios rankings y, doy fé de ello, terriblemente inquietante en muchos aspectos.
- X-Men Origins: Lobezno (Wolverine). 2009. Un Hugh Jackman más hormonado y musculoso que nunca y una historia bastante ñoña e intranscendente en la que lo único que se salva (y sólo en parte) son los primeros minutos libremente inspirados en Lobezno: Origen, el fabuloso comic de Quesada. ¿Historia?¿Qué historia? dirán algunas, me temo…
- Rebeldes (The Outsiders). 1983. Ha envejecido bastante mal y hoy se ve pacata e inocentona, pero aún así merece la pena “rescatarla” para ver de donde salieron muchos de los chicos que han mantenido encandiladas a las adolescentes desde finales de los 80 hasta bien entrados los 90: Tom Cruise, Rob Lowe, Patrick Swayze, Ralph Macchio (el de Karate Kid), Matt Dillon, Emilio Estevez… un derroche, vamos.
- The reader. 2008. Un joven estudiante de derecho se tropieza, de forma inesperada e involucrada en un juicio sobre los crímenes del nazismo, con la mujer que, años atrás, lo inició en el sexo y luego desapareció de su vida de forma misteriosa. Hacía tiempo que no lloraba tanto con una peli. ¡Imperdonable perdérsela!
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- Estrenos:
- Ágora. 2009. Al margen de la polémica montada acerca de las licencias históricas que Amenabar se ha tomado, a mi la historia que nos viene a contar me convence. Ha habido innumerables enfrentamientos entre ciencia y religión a lo largo de nuestra historia y muchos de ellos han demostrado la intolerancia y la violencia que suelen usar los fanáticos religiosos para resolver estas cosas. El hecho de que Hipatia muriese con más de 50 años o que realmente no fuese una astrónoma tan brillante como la descrita me parece del todo irrelevante. Lo que no me ha gustado en absoluto han sido los excesos técnicos usados en la narración: cansinos planos de satélite, mareantes juegos de cámara… ¡Bufff!
- Moon. 2009. La historia es simplona y previsible, pero está bien contada, se hace entretenida y es una más de esas buenas y escasas cintas de ci-fi que ayudan a reflexionar acerca de asuntos mucho más cercanos de lo que nos parece…
- Si la cosa funciona (Whatever works). 2009. No está mal, pero tampoco me acabó de satisfacer del todo. Si es verdad que se acerca mucho más a las comedias ácidas e irreverentes a las que Woody Allen nos tenía acostumbrados hace ya muchos años, pero la historia me parece tan próxima a “Mejor… Imposible” que me cuesta trabajo verla como una obra original.
- Repescas:
- La conspiración del pánico (Eagle eye). 2008. Cuando en una película centrada en una Inteligencia Artificial que comienza a hacer cosas al margen de las órdenes que ha recibido dicen algo así como “parece que se le ha roto el router de uno de los discos duros” te puedes hacer una idea de la calidad de los asesores que ha tenido la producción ¿verdad? Pues el resto es igual de “bueno”.
- Mariposa negra. 2006. Inquietante historia acerca de la determinación de una niña pija peruana que se conjura para matar a Montesinos, el siniestro jefe de inteligencia del gobierno de Fujimori, a quién hace responsable del asesinato de su novio.
- Mataharis. 2007. Anticipándose al renovado tirón de las novelas de detectives que vivimos en estos momentos, Icíar Bollaín cuenta una buena historia acerca de como es el trabajo real de tres mujeres dedicadas a esta profesión y las implicaciones en su día a día que, lejos del estereotipo, es en su mayoría el de una persona común y corriente.
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- Estrenos:
- Gordos. 2009. Después de un estreno tan bueno como Azul oscuro casi negro vas a esta película temiendo decepcionarte… Pero no. Ni mucho menos. Todo es bueno en esta historia: los personajes, la interpretación, los diálogos… Si tuviera que quitar algo sería sólo el “momento Ghost” del final de la película (los que la han visto ya saben a que me refiero ¿verdad?) pero tampoco me molesta demasiado.
- Repescas:
- Pozos de ambición (There will be blood). 2007. A pesar de la genial interpretación del señor Lewis con un personaje tan, tan difícil, la historia me decepcionó bastante… No se, esperaba algo menos predecible. Aún así, merece la pena verla.
- Los Edukadores (Die fetten Jahre sind vorbei). 2004. Una pareja de jóvenes anarquistas alemanes se dedica a amedrentar a los ciudadanos de clase alta entrando en sus casas y, sin robar absolutamente nada, dejando huellas evidentes de su presencia y un mensaje rotundo: “Tienes demasiado dinero”. Pero un mal día uno de ellos mete la pata y se ven forzados a secuestrar a un millonario que participó en las revueltas del 68 en su juventud. Casi imprescindible, de veras.
- Vicky, Cristina, Barcelona. 2008. Buffff… ¿de veras que esto lo ha hecho Woody Allen? Se trata de un bodrio infumable que presenta una Barcelona irreal, unos personajes imposibles y estúpidos y una historia absolutamente absurda. Lo mejor, sin duda, la interpretación de Penélope Cruz. Creía que no llegaría a ver la película en la que diría esto… Y ya ves.
- Hellboy II: The golden army. 2008. ¡Me gusta este diablo rojo!. Fijaos que se trata de un heroe de comic al que conocí antes por su primera película que por el papel y se ha convertido en uno de mis favoritos.
- Che, el argentino (Che: Part one). 2008. Lo cierto es que me aburrí de lo lindo. Tal vez porque no me interesa tanto el ya manido personaje del Ché como para aguantar esta especie de publi-reportaje sobre sus hazañas. Además la veo bastante maniquea ¿De veras que era tan, tan bueno y perfecto? Mucho me extraña.
- World Trade Centre. 2006. Lo bueno de ver una película tan espantosamente mala es que ya sabes que es muy dificil que veas nada peor en lo que te queda de año. Mentalidad positiva que lo llaman.
- La habitación de Fermat. 2007. ¡Menuda sorpresa! Un thriller español inteligente y con una trama interesante cercana al mundo de las matemáticas. Y no es que a mi no me guste el cine español. Ya sabéis que no es así. Lo que pasa es que, para que engañarnos, este género no es su punto fuerte… Ojalá cunda el ejemplo y haya más como esta.
- El tormento y el éxtasis (The Agony and the Ecstasy). 1965. Volví de Roma dándole vueltas al carismático Miguel Ángel y recordando esta película que había visto hace más de 20 años. Ahora, con otros ojos, no me parece tan buena como la recordaba pero aún así la he disfrutado bastante y me ha sorprendido la forma tan solapada con la que refleja en algunos momentos la supuesta homosexualidad del artista.
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- Leones por corderos (Lions for Lambs). 2007. La película es buena, eso es innegable. ¡Pero si hasta Tom Cruise trabaja bien! Mi problema con la mayoría de las historias anti-belicistas estadounidenses es que sólo se preocupan de ellos. De su gente, de su moral, de sus contradicciones… pero rara vez analizan y se paran a mirar las consecuencias de sus acciones en otros países. Esta historia, como todas las que he visto que critican las recientes intervenciones en Oriente Medio, va en esa línea y si no te importa esta hipocresía la vas a disfrutar. Si te importa y logras evadirte un poco de ello, también..
- Wanted. 2008. Las escenas de acción están fabulosas y la Jolie, aunque más delgada de lo que a mi me gusta verla (es que tanto niño no la deja vivir…), está tan buena como siempre. Si buscas otra cosa no la veas…
- 30 días de oscuridad.(30 days of night) 2007. Se me escapó hace un par de años, así que aprovechando el renacimiento del cine de vampiros había que ir a verla. La idea es buena (una noche de 30 días debería de ser el Paraíso para cualquier vampiro de verdad) pero la película se hace aburrida y repetitiva enseguida..
- Next. 2007. Que una historia esté basada en un relato del excelente Philip K. Dick no es garantía de éxito. Si la has visto ya lo sabes. Si no, créeme y no te gastes los cuartos….
Los vampiros están de nuevo de moda. Algo habrá que agradecerle al petardo infumable este, así que por lo menos podemos decir aquello de que no hay mal que por bien no venga. Chan-wook- Park, el director de Oldboy (una de las películas más inquietantes que he visto en los últimos años) presenta este año en Sitges su aportación al género: Thirst.
El resto del cartel de Sitges con los, siempre certeros, comentarios de Yume aquí.
Por cierto, el otro día, charlando con unos amigos, hicimos repaso del cine de vampiros y las dos películas que recuerdo y que más me han impresionado han sido El baile de los Vampiros y El Ansia. ¿A vosotros?

