Cuentas de correo de “usar y tirar” o de un solo uso

correo Los correos electrónicos de un sólo uso son una gran herramienta para evitar el spam. Cuando queremos probar o evaluar un servicio para el que nos exigen una cuenta de correo electrónico y la evaluación no se hace efectiva mientras que no validemos dicha cuenta (por regla general haciendo click en un link que recibimos en la misma) lo más cómodo y práctico es recurrir a una de estas cuentas. Tienen, por supuesto, otros usos, pero mejor no te doy ideas por si acaso… 😉
Este tipo de correos tienen también una parte negativa, no lo olvides: la privacidad de lo que recibes en ellos es nula, puede que no puedas volver a usarlos en el futuro para recuperar la contraseña del servicio o, por el contrario, puede que alguien que no seas tu “suplante” tu personalidad a través de dicho correo y te robe la identidad en el servicio para el que la utilizaste en primer lugar… Así que ten mucho cuidado donde y para que las usas y trata de ser consciente de los riesgos que corres.

Allá por el año 2000 que fue cuando empecé a usar este tipo de cuentas e hice mi primera lista había apenas cinco servicios de este tipo. Ahora tengo listados más de 30. El único que sobrevive de aquellos tiempos es Mailinator…

No te voy a recomendar ninguno. Échales un vistazo por ti mismo. En esta lista encontrarás de todo: servicios con registro, sin él, que destruyen los correos en unos minutos, que los guardan para siempre, que te permiten elegir la cuenta o que la generan de forma aleatoria… Lo dicho, si necesitas algo así busca por ti mismo que es lo que mejor se ciñe a lo que quieres:

Albóndigas gemelas (o de las tontunas que se hacen con el Photoshop)

chuleta Observad atentamente las albóndigas de las dos latas de aquí abajo. ¡Si!¡Son la misma! No me puedo imaginar que alguien piense que es más difícil hacerle una foto a una albóndiga que coger una foto ya hecha y modificar con el photoshop el cubierto que la sostiene y los guisantes que la acompañan… O a lo mejor es que se trata de un modelo de albóndiga de una belleza sin parangón y yo, ay, no soy capaz de apreciarlo…

Si, ya, es una tontuna… pero llevo dos días con ella en la cabeza y no quiero volver a dejar abandonado el blog otra vez. Espero que mi lector no me lo tenga mucho en cuenta 😉