Dudas y reflexiones sobre el modelo de Formación Profesional Dual

educación Uno de los planteamientos “estrella” del nuevo Ministerio de Educación es la implantación en nuestro país de un modelo de Formación Profesional Dual en el que el estudiante reparte su tiempo de formación entre un centro de estudios y otro de trabajo y percibe por ello un salario. Durante las últimas semanas he leído bastante acerca de este sistema y, aunque le reconozco ciertas ventajas, le veo serios inconvenientes y soy escéptico en cuanto a la posibilidad real de trasladarlo a nuestro país más que, quizás, de forma testimonial y muy reducida. Yo estudié formación profesional según el antiguo modelo de los 80 y desde hace unos años doy clases en la nueva modalidad de ciclos formativos (así que algo conozco el sistema) pero lo que viene a continuación no pretende ser más que una serie de reflexiones en voz alta sobre lo que pienso. Al final y a modo de referencia tienes una lista de enlaces a algunos de los textos, artículos y otras referencias de apoyo que he estado leyendo para que te formes una opinión por ti mismo.

Este modelo de FP se imparte en varios países europeos pero es en Alemania donde tiene una mayor implantación y tradición y por eso se lo publicita como FP Dual Alemana. Su regulación por ley se hizo allí en el año 1969 y en la actualidad “sólo” alcanza al 50% del total de matriculados de Formación Profesional. Está orientada sobre todo a las titulaciones relacionadas con los sectores industrial y de comercio y tiene escasa o nula presencia en titulaciones de otros sectores como sanidad, educación o servicios sociales. En los últimos años está experimentando cierto retroceso y cada vez son menos los estudiantes que pueden optar por este modelo y más los que se incorporan a la Formación Profesional reglada muy similar a la de nuestro país con un periodo de prácticas al final de los estudios. Puede que se trate de algo coyuntural a causa de la crisis pero, en ese caso, no parece ser un buen momento para incorporarlo a nuestro sistema educativo.

La implantación de este modelo de FP ya se ha probado con anterioridad en Euskadi, la comunidad autónoma que realiza una mayor inversión por alumno de nuestro país y los resultados no han sido positivos. De hecho, allí se piensa que el modelo no es trasladable.

Los estudiantes que optan a este modelo de FP no se matriculan en un centro educativo, sino que envían su solicitud a una de las empresas participantes que es la que realiza la selección de candidatos. Por un lado parece lógico que la empresa que les va a contratar y a sufragar una parte importante del coste de su formación participe en este proceso de selección, pero también es preocupante que no se va a tratar de un sistema universal y que muchos candidatos podrían quedar excluidos en este primer filtro y por motivos que pueden ser dudosos y cuestionables (sexo, raza, edad, etc.) cosa que nunca jamás debería de ocurrir con un sistema educativo público.

Las empresas que quieran participar en este sistema precisan de una infraestructura apropiada con empleados específicos que trabajen como formadores dentro de su plantilla y que deben de haber superado unas pruebas de idoneidad. Esto supone una inversión importante a sumar al coste que les supone contratar a los alumnos (sueldo, cotización, impuestos, etc.). En Alemania los estudiantes reciben entre 500 y 800 euros al mes según la región, el sector y el año de estudio. Puesto que en Alemania el salario medio es el doble que en nuestro país (allí no existe el salario mínimo así que no podemos comparar este parámetro), aquí podríamos esperar sueldos de entre 250 y 400 euros al mes. Allí el coste para la empresa por alumno y curso es de aproximadamente 18.000€. Pongamos que aquí pudiera hacerse por la mitad. Sabiendo que el coste mínimo por contratar a un empleado en España pagándole el salario mínimo ronda los 11.000€ y conociendo las circunstancias actuales, resulta evidente que a una empresa le resultaría mucho más cómodo y rentable a corto plazo contratar a alguien ya formado y por un coste muy similar.

En España en los años 80 ya se barajó la introducción de este modelo de formación y se descartó porque las empresas no estaban dispuestas a asumir estos costes. De hecho, el modelo español de formación profesional que se imparte en la actualidad y que incluye un trimestre de prácticas al final de los dos años, cuando el alumno ya está formado, se realiza de forma que el alumno no cobra y a la empresa no sólo no le cuesta nada sino que se la recompensa económicamente. Aún así, en algunos sectores a veces es bastante difícil encontrar empresas dispuestas a hacerse cargo de este trimestre de prácticas. Si esto es así con nuestro modelo actual ¿aceptarán nuestras empresas pagar costes de esta magnitud por admitir a alguien sin ningún tipo de formación?

Supongamos por un momento un modelo alternativo para adaptar el sistema a nuestra realidad en el que se subvencione fuertemente a las empresas en lugar de hacerlas partícipes de los gastos. En este caso se corre un grave riesgo de fraude. La empresa tiene durante tres años a alguien que está cobrando un sueldo aunque no haga nada y por quién percibe dinero y/o bonificaciones fiscales de algún tipo. También podrían aprovecharse para contratar durante tres años a alguien sin necesidad de formación y subvencionado por el estado. Que esto no es Alemania, no nos engañemos…

La formación en este modelo se reparte de forma que el alumno asiste uno o dos días al centro de estudios y tres o cuatro a la empresa. Es decir, entre el 60% y el 80% de su formación estará fuertemente orientada a lo que se haga en esa empresa en particular y no necesariamente al trabajo común del sector profesional de su especialidad ¿Estará ese profesional en condiciones de encontrar trabajo en otra empresa diferente de la que lo formó, si lo necesita? ¿En un momento en el que se nos pide que no pensemos en un trabajo para toda la vida es lógico introducir un cambio en el sistema educativo que pretende formarnos como si así lo fuera?

Lecturas y referencias:

ACTUALIZACIÓN: Amadeo Mora, uno de los responsables del piloto de FP dual que se está haciendo este año en la Comunidad de Madrid en el IES Clara del Rey para el ciclo de Desarrollo de Aplicaciones Multiplataforma (DAM), dio el otro día una charla en Toledo y han dejado aquí el material usado en las mismas. Así veis otra opinión de alguién que conoce de primera mano la adaptación que se trata de hacer a nuestro país y que tiene una visión mucho más positiva que la mía de su futuro.

ACTUALIZACIÓN (y II): El informe que recientemente ha publicado ADIMAD (Asociación de Directores de Institutos de Educación de Secundaria de Madrid) coincide en gran parte con las reflexiones que aquí he planteado.

ACTUALIZACIÓN (y III): Experiencia de primera mano de un alumno de segundo año de la primera promoción de DAM (Desarrollo de Aplicaciones Multiplataforma) de la primera promoción de FP Dual en el IES Clara del Rey.

ACTUALIZACIÓN (y IV): Me he enterado recientemente de otro motivo de preocupación sobre la forma en que se está implantando este modelo en nuestro país. Si la empresa decide suspender el contrato con el alumno en cualquiera de los dos años que dura su formación, el centro educativo se ve en la necesidad de expulsarlo sin ningún tipo de titulación o alternativa. Suena mal ¿verdad? En el curso pasado (2013-14), sin embargo viví en primera persona un caso en que la empresa decidió expulsar a un alumno después de su primer año y el centro donde estudiaba decidió “reubicarlo” en el segundo año del mismo ciclo en su modalidad presencial. Algo insólito puesto que los planes de estudios son muy diferentes y el alumno en cuestión no entraba en igualdad de condiciones con sus compañeros. No se cual de ambas soluciones es peor, la verdad…

ACTUALIZACIÓN (y V): Otra opinión de alguien que parece conocer bastante bien este sistema desde dentro.

7 opiniones en “Dudas y reflexiones sobre el modelo de Formación Profesional Dual”

  1. Hola Marius. Ante todo muchas gracias por dejar aquí un comentario tan extenso y de primera mano. Como ya decía en el primer párrafo, es indudable que existen ciertas ventajas en este modelo. Tú apuntas algunas más que evidentes aunque, como también indicas, alguna no está siendo general para todos los alumnos. Si en un piloto con cuatro empresas una no marcha, representa el 25% contando con que los alumnos estén uniformemente distribuidos. No me parecen números muy razonables. Sigo también sin ver el tema de la selección de personal. Si son estudios públicos, no pueden asignarse a criterio de una empresa privada. Aunque esta pague parte de la formación del alumno, otra parte de los gastos se sufraga con impuestos de todos.

  2. Hola José María, yo estoy participando en el “programa piloto” de la formación dual que dos centros acordaron introducir en sus planes de estudios. En concreto yo y mis compañeros estamos cursando esta modalidad en el IES Clara del Rey, compatibilizando el curso académico por las tardes (en nuestro caso es la fp de DAI) con la asistencia a la empresa durante las mañanas. Lo primero que tengo que decir es que todos mis compañeros y yo estamos bastante satisfechos con el proyecto, si bien hay algunos peros que me gustaría comentar. El horario es 4 horas de formación en la empresa y 4 en el centro de estudios de lunes a viernes, siendo la idea que la empresa se haga cargo de parte del temario desde un punto de vista más práctico y enfocado a la vida profesional.

    Hasta aquí todo suena bien, pero lo cierto es que depende mucho de la empresa donde te toque. En clase somos unos 25 alumnos repartidos en distintas empresas: yo y otros en ZED, varios más en HP y el resto entre Microsoft y Avanane. En nuestro caso, ZED se ha comprometido a rotarnos entre los distintos departamentos cubriendo así las áreas de formación del curso.. Si bien el desarrollo de esta idea está siendo llevada a cabo de forma irregular en algunos de ellos, que más bien nos dejan a nuestro libre albedrío convirtiendo la empresa en una suerte de biblioteca donde poder estudiar temas del curso. Hace poco nos cambiaron de departamento y pinta bastante mejor, nos han integrado en el grupo de trabajo y estamos aprendiendo bastantes cosas que ni por asomo hubieramos visto en clase. Así las cosas hay otros compañeros de Microsoft que se han encontrado con que les han puesto a hacer tareas que nada tienen que ver con la informática, por ejemplo a mover cajas y en temas de marketing y en este sentido está siendo poco provechoso para ellos.

    En general y después de estos meses yo me considero un privilegiado por poder participar en este proyecto, en verano seguiremos trabajando esta vez ocho horas y en proyectos reales y tal vez al finalizar exista la posibilidad de que se contrate a alguno de nosotros.

    Del tema de las entrevistas de trabajo debo decir que en general las empresas han cogido a gente competente, nuestro tutor comentó al respecto que salvo dos o tres excepciones él hubiera elegido a los mismos alumnos, y no creo que haya habido discriminación por x razones pues en nuestra clase hay un poco de todo, incluido yo que tengo una minusvalía importante.

    No obstante yo veo complicado que este sistema se implante de forma generalizada. En primer lugar porque no creo que haya suficientes empresas que se puedan hacer cargo de nuevos becarios cada año cuyo “sueldo” sale de su bolsillo, y más allá del factor económico está el hecho de que sencillamente no contamos con suficientes empresas fuertes en según qué sectores. Por otra parte este un curso que no está pensado para ser repetido, a si que la gente debe lidiar con el rigor de un horario de trabajo mas el asistir a clase para volver a casa no antes de las 9 de la noche. En mi caso salgo a las 7 de la mañana de casa y no regreso a casa hasta las 22 de la noche, lo que deja poco tiempo para estudiar y hace que sólo la gente con más capacidad o bagaje pueda seguir el curso con el rendimiento suficiente.

    Ya comentaré más adelante otro apunte sobre el curso, pero de momento he de decir que los pros superan con creces a los contras, al menos yo no me arrepiento en absoluto de poder participar en esta iniciativa aunque como he dicho dudo que se generalice… Tal vez bastaría con revisar la fp normal y ampliar los períodos de prácticas pues a la vista está que sin experiencia es muy complicado conseguir trabajo.

    Un saludo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *