Windows sin ser administrador: Firefox y Thunderbird

icono de mozilla firefox Trabajar con privilegios de administración es una mala costumbre. Permitir que lo hagan los usuarios que tienes a tu cargo una temeridad. En Microsoft, sin embargo, parece que siguen sin aprender esto. Para mi fue una lamentable (aunque esperada) sorpresa descubrir que el usuario que se crea por defecto durante la instalación de Windows Vista sigue teniendo privilegios de administración. Para que cambiar… ¡ay!

Por otro lado, trabajar sin privilegios de administración en un sistema que no esta diseñado para ello resulta bastante incomodo y son (somos, en realidad) muchos los administradores de sistemas los que al final acabamos transigiendo en esto con tal de no bregar a diario con las continuas dificultades y protestas de nuestros usuarios cuando la mayoría de las veces basta con hacer un pequeño trabajo previo de pruebas. Es cierto que a veces no disponemos del tiempo para dichas pruebas pero otras ni siquiera nos apetece hacerlas. Y eso que a veces las soluciones son bien simples. Con esta entrada quiero inaugurar una serie dedicada a dar pequeños consejos y trucos para hacer un sistema con windows “habitable” sin privilegios especiales. Y vamos a empezar con la instalación de Firefox y Thunderbird.

instalación personalizada de firefox La instalación estándar de los dos productos estrella de la factoría Mozilla no puede realizarse con privilegios de usuario común y si los instalamos con privilegios de administrador el usuario corriente necesitará asistencia cada vez que traten de actualizar de forma automática de versión lo cual no es muy operativo en empresas con pocos recursos humanos en el departamento de informática (o sea, casi todas). El problema es bien simple: el único obstáculo es que el directorio donde se tratan de instalar por defecto cuelga de “Archivos de Programas” y los usuarios corrientes no tienen privilegios de escritura en el. La primera solución es igualmente sencilla: conceder privilegios de escritura sobre los directorios por defecto de instalación, pero yo prefiero hacerlo de otra forma y así hacer un pequeño guiño a nuestros Linux: crear un directorio llamado opt que cuelgue del raiz del disco principal (aunque parezca mentira el usuario corriente puede crear un nuevo directorio colgando del raíz de su disco pero no puede hacerlo colgando de “Archivos de Programas”) y, usando el modo de instalación personalizada, cambiar los directorios de instalación a sendas “carpetas” que cuelguen de este. De esta forma tanto la instalación de ambos productos como las actualizaciones posteriores y la inclusión de la mayoría de los plugins (que se instalan dentro del perfil de cada usuario) podrá realizarse sin privilegios administrativos.