Migajas

icono para asuntos parlamentarios

“El Grupo Socialista apuesta por la promoción del software libre.”

Así titulaba el PSC hace unos meses la nota de prensa en la que anunciaban la defensa de la proposición no de ley por parte de la diputada Lourdes Muñoz Santamaría y que, según ella:

“pretende promover y garantizar la libertad de las personas a elegir el software que utilizan.”

La proposición en si era simplemente una bonita y decorativa declaración de principios que ni promovía ni garantizaba nada, pero bueno, las declaraciones de principios tampoco están mal si posteriormente vienen acompañadas de actos que las legitimen. Y en esto llega la Ley de Acceso Electrónico a la Administración Pública (LAECAP) y la misma Lourdes defendía recientemente desde su blog (en catalán) y en la red de blog socialistas (en castellano) las “bondades” de la misma tras las modificaciones realizadas en su paso inicial por el Congreso:

“Hemos mejorado su contenido en el Congreso haciendo una apuesta por los estándares abiertos, incorporando y garantizando el derecho a escoger aplicaciones de las personas. La ley reconoce el derecho a no ser discriminado/a en función del software escogido.”

Hispalinux valoró positivamente el proyecto de ley en ese momento para rectificar al mes siguiente alertando de que el texto no es tan bueno y proponiendo mejoras al mismo. Lo que me sorprendió en su día es que de las nueve enmiendas que Hispalinux pedía en el Senado cuatro de ellas entraban en conflicto precisamente con las modificaciones introducidas anteriormente y de las que antes nos sentíamos tan orgullosos. No he visto la redacción inicial del texto antes de su paso por el Congreso así que tal vez realmente se trate de “unas mejoras mejorables” pero la verdad es que me siento un tanto confundido con todo el proceso… ¿Al final es buena o no lo es?¿Promueve y garantiza algo o ya no?

Desde la barrera y con un absoluto desconocimiento del lenguaje que se utiliza en estas normativas y lo que realmente garantizan, mi opinión es que tanto esta ley como la anterior proposición no de ley son similares en su planteamiento: meras migajas que no sirven absolutamente de nada. Pero es que no creo que, salvo quizás excepciones muy puntuales, a ningún político de nuestro país le importen lo más mínimo ni los estándares abiertos ni el software libre ni absolutamente nada de lo que rodea a este entorno. ¿Qué representa el voto de cuatro “chalados” frente a la insidiosa presión de una de las mayores multinacionales existentes?¿Acaso os creéis que estamos en Europa? ¡Ilusos! En cada administración se seguirá usando lo que a cada cual le apetezca, es decir, windows. Y punto ¿Qué no quieres usarlo? Pues te jodes y haces la cola en la ventanilla como siempre se ha hecho. Y ya está.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *