Alex será comercializado en España por Grammata

Papyre 6.S Alex y Alex de Spring Designsobre libros Una buena noticia y una mala en el panorama de los lectores de libros electrónicos en nuestro país. La buena es que Grammata comercializará en España bajo el nombre de Papyre 6.S Alex el Alex de Spring Design, posiblemente uno de los mejores lectores de libros electrónicos existente en el mercado. Incorpora una pantalla táctil para su manejo, funciona con Android, tiene Wi-Fi… ¿Lo malo? Su precio. O, más bien, su precio en España. La versión americana cuesta sólo 399$ (294? al cambio actual) y en España el precio previsto de venta al público es de 449?, más de 150? de diferencia. ¿Tan cara sale la importación en nuestro país o es que nos pasamos con los márgenes comerciales? Porque si es lo primero ya vendría siendo hora de que alguien nos lo explicara clarito y así no nos hierve la sangre cada vez que vemos una noticia como esta.

Tres firmwares tres, para tu Papyre

sobre libros Ha tenido que transcurrir más de un mes para que, una vez vencido el miedo a meter la pata, me haya decidido a experimentar con otros firmwares para el Papyre y ver que otras posibilidades ofrecen. Vaya por delante que no he “trasteado” ninguno de ellos a fondo y que seguramente me he dejado muchas posibilidades por explorar y características por descubrir. Me he limitado a instalarlos y a usarlos durante algunos días sin apenas leer documentación ni ayuda alguna sobre los mismos. El procedimiento para cambiar de firmware es bien sencillo y está descrito perfectamente en esta guía.

El firmware de Grammata es el que viene “de serie” con el Papyre pero, ojo, no suele ser la última versión disponible, así que échale un vistazo a la web por si existe una más actual que la que trae instalada el tuyo. Se trata de una versión sencilla, con pocas opciones pero muy estable. Apenas se me ha quedado colgada un par de veces tras más de 3.000 páginas de lectura (si, si, estos cacharros también se cuelgan ¿qué os pensábais?).

La distribución que presenta lbook es, por el momento, mi favorita. Es muy similar en opciones y presentación a la de Grammata (en realidad ambas derivan directamente de la propia del fabricante) pero tiene un formato más elegante y está ligeramente más actualizada (la última de Grammata deriva de la versión 2.11 y la de lbook de la 2.12). Eso si: no te asustes al instalarlo porque tras el primer arranque aparece configurado en un idioma que asusta bastante (es que estos chicos son de Ucrania 🙂 ) y hay que acercarse casi “a tientas” al menú de configuración para pasar a un tranquilizador castellano. En esta misma línea, el firmware que ofrecen desde la versión rusa de su página es más moderno que el que tienen en la parte inglesa (versión 2.22) y, una vez instalado, el procedimiento para configurarlo en castellano es igual al descrito hace unas líneas. A destacar, sobre todo, el lector de formatos fb2 que tiene un finísimo ajuste del tamaño de letra, admite búsquedas, rotación de la pantalla de 90 grados, marcar y guardar anotaciones, incluir un diccionario, etc.

OpenInkpot es la gran promesa. La versión 0.1 de su firmware, la que consideran como estable, es sosa y pobre en cuanto a opciones y no merece la pena. El arranque es lento, aunque tiene el encanto de hacerlo como un terminal Linux de “los de antes”. Tiene, no obstante, un sistema de escalado de fuentes mucho más potente que el de ninguno de los anteriores.

Su versión 0.2, sin embargo, es otra cosa. Está aún en desarrollo, presenta algunas opciones vacías o incompletas y el arranque también es más lento que el de los firmwares de lbook o de grammata (el primero después de la instalación puede durar varios minutos, no te asustes), pero lo que tiene funciona y funciona muy bien. Conserva el finísimo ajuste en el control de escalado de fuentes de su hermano menor y añade además la funcionalidad de rotar la pantalla 90 grados para usarlo en modo apaisado. Tiene un menú de juegos con un generador de Sudokus y diferentes tipos de puzzles y otro de aplicaciones que por el momento está vacío pero que espero impaciente para ver que utilidades le añade. La reproducción de audio no parece funcionar aún en esta versión pero las opciones de menú que incluye apuntan a que también estará contemplada. La ventana inicial es mucho más atractiva y permite mantener un libro abierto y en memoria para recuperar su lectura de forma más rápida.

Para los valientes, existen snapshots diarios que pueden resultar altamente inestables. Pero cuidado: la instalación de cualquiera de estas versiones elimina la tabla de particiones de la unidad de almacenamiento interno, perdiendo todo su contenido y obligándote a dar muchos “cabezazos” hasta recuperarla de nuevo, así que los menos curtidos mejor lo dejáis para cuando sea más estable ¿vale?. Avisados quedáis. Por cierto: disponen también de versiones “live” que se ejecutan desde una smart card sin tocar la instalación que tienes hecha pero que, igualmente, pueden eliminarte la partición de la unidad de almacenamiento interno.

En definitiva, parece que tanto Grammata como lbook se limitan a retocar ligeramente el aspecto de lo que la casa matriz distribuye con el lector y casi lo único que puedes elegir es cual te resulta más atractivo. Si quieres algo distinto y novedoso tienes que irte a OpenInkpot. pero yo que tú me esperaría aún un tiempo hasta que estabilicen la versión 0.2.

Y bueno, aún me restán por probar, al menos, cuatro versiones más: la de Pixelar, la de Bebook, la de EzReader y la del propio fabricante que además proporciona otras utilidades para, por ejemplo, personalizar el logo de inicio. Pero esto se queda ya para otro momento…

Y a todo esto, aún no he encontrado ninguna herramienta en el mundo Linux para pasar los PDF a un formato más adecuado para estos dispositivos (fb2, epub o mobipocket ) ¿Conoces alguna? Para Windows, existen estas herramientas de Mobipocket que convierten PDF’s a formato prc (mobipocket) y que mejora bastante la calidad de la lectura. Algo que funcionara en Linux y que convirtiera a fb2 sería perfecto.

ACTUALIZACI?N: Tirwal es otra interesante versión a tener en cuenta basada en lbook.

Kindle2 vs. Nook

sobre librosAl kindle 2 de Amazon le ha salido un duro competidor: el nuevo nook de Barnes & Noble, un lector de ebooks que, al menos a simple vista, parece técnicamente superior y presenta un aspecto mucho más cuidado y una colección de accesorios más rica y atractiva que la de los aparatos de Amazon.

Kindle 2Nook

Ambos son, desde ya, las referencias para quien quiera un lector electrónico con el respaldo de una importante librería o grupo editorial detrás. Para nosotros, los hispanohablantes, el problema sigue siendo el mismo: la falta de títulos en castellano. El grupo Prisa ha llegado a un acuerdo con Amazon para suscribirte a tres de sus principales diarios (El País, As y Cinco Días), pero no dice nada de si está negociando también ofrecer la venta de los libros de Alfaguara y el resto de su fondo editorial. No es de extrañar que se esté hablando ya de ello ¿verdad?

Barnes & Noble está tan seguro de las ventajas de su nook que ha publicado una amplia comparativa entre ambos (pulsa sobre la imagen de aquí abajo para verla más grande). Las únicas desventajas frente al Kindle 2 parecen ser que es un poco más grueso (tres milímetros más de ancho), pesa casi 30 gramos más y la duración de la batería es sensiblemente menor, posiblemente debido a la pequeña pantalla táctil en color que consumirá mucho más que la tinta electrónica. Sería ideal que esa pantalla pudiera desactivarse cuando no fuese necesaria. Por lo demás, gana por goleada:

Comparación entre el Kindle 2 y el Nook

Papyre

Papyre 6.1 icono de comentarios sobre libros La lectura y probar chismes electrónicos nuevos son dos de mis principales aficiones y, sin embargo, he tardado más de año y medio desde que empecé a interesarme en serio por los libros electrónicos hasta que por fin me he decidido a comprarme uno. Soy bastante lento a la hora de tomar decisiones de este tipo, si, pero a partir de aquí ya no puedo quejarme mucho por el retraso en el despegue comercial de este segmento. Lo que si puedo es, tal vez, reconocer mis propias incertidumbres ante este tema y ayudar a encontrarle explicaciones a este retraso.

El ebook que finalmente he elegido es el Papyre 6.1, la versión castellana del Hanlin v3. Después de aproximadamente un mes con él entre las manos, y días después del anuncio de que finalmente Amazon venderá su Kindle en España no me arrepiento en absoluto ni de la compra ni de la elección. Todo lo contrario. No me gusta el Kindle por la misma razón que no me gustan los iPhones: jamás pagaría, salvo extrema necesidad o ausencia de competencia, por un dispositivo cuyo fabricante conserve el control sobre el mismo para decidir que es lo que puedo instalarme o, peor aún, para eliminar los artículos que he comprado de forma legítima. Por lo demás, el amplio catálogo en inglés detrás del Kindle y la conexión 3G de que dispone tampoco me parecen factores decisivos (el primero en mi caso, el segundo en general) como para sentirme tentado por el cambio.

El Papyre tiene prácticamente las mismas dimensiones de ancho y alto que un libro de bolsillo regular, casi la misma superficie de lectura que uno de estos y pesa sólo 230 grs (400 grs. con la cubierta protectora de simil-piel que lo acompaña). Para que os hagáis una idea, un libro de bolsillo de 600 páginas pesa alrededor de los 360 grs. y cada uno de los tomos de la saga Millenium más de 800 grs. La memoria interna del Papyre permite almacenar aproximadamente 200 libros como estos. Ya, simplemente por esto, a mi el aparato me convence: los viajes en metro o tren constituyen una gran parte del tiempo que le dedico a la lectura y, en más de una ocasión, he postpuesto la lectura de algo que me apetece mucho simplemente intimidado por lo que supone cargar a todos lados con el “libraco” de marras durante unas semanas.

Una de las principales quejas que leí por ahí antes de comprármelo era que su diseño es antiguo o feo. A mi, sinceramente, no me lo parece. Tal vez desde el punto de vista de la ergonomía le habría colocado los botones de avance de página en otro sitio (al colocarle el protector de simil-piel no quedan bien ubicados para cogerlo cómodamente con una sola mano) pero, por lo demás, me gusta. La duración de la batería es cercana a lo eterno (puedes estar dos semanas con ella usándolo dos o tres horas todos los días) y es tan simple de manejar que casi da verguenza explicarlo.

Pero vamos, también, a criticarlo un poco. Dos son los detalles que menos me gustan del Papyre: los avances y retrocesos de página son lentos e irregulares (a veces tan sólo unas décimas, otras hasta tres o cuatro segundos) y el sistema para marcación de páginas es muy rudimentario. De anotaciones ni hablamos (esto, y se me olvidaba antes, es el único punto que veo a favor del Kindle). Lo del avance de páginas es algo a lo que rápidamente te acostumbras salvo en esos puntos en los que quieres volver a buscar un pasaje leído hace un par de días para aclarar cierta situación de la trama. Hojear un libro en busca de un párrafo cuya ubicación no recuerdas del todo se convierte en una tarea insufrible. No conozco lo suficiente la tecnología en que se basa la tinta electrónica para saber si el problema de los avances de página es debido a algo inherente a esta o a deficiencias en el software porque, si es esto último, implementar una caché que lea por adelantado la siguiente página y la mantenga en memoria debe de ser lo más simple del mundo. Esto no soluciona el “hojeo” de páginas pero mejora la “experiencia de usuario” que diría nuestro amigo Antonio Ortiz, fan número uno de este palabro 😛 . La otra “queja” técnica que tengo que hacer sobre el aparato es que, puesto que funciona como reproductor mp3, es una lástima que no pueda reproducir música simultáneamente a la lectura de un libro. (Pues si que se puede y Javier comenta aquí abajo como hacerlo).

En cuanto a los formatos, el Papyre reproduce perfectamente los más usuales de distribución de libros electrónicos: .FB2, .ePUB y .MOBI (estos últimos a veces son distribuídos con la extensión .PRC). También visualiza perfectamente archivos PDF pero, en este caso, deben de estar formateados a tamaño A5 para que se vean correctamente y se pierden muchas de las opciones de configuración de que disponemos en formatos específicos. Esto, que duda cabe, no es un problema del reproductor. De los formatos que he mencionado antes tal vez el que más me gusta es el menos extendido: el FB2 (hace poco dejé por aquí una chuletilla sobre como crear documentos con este formato).

Lo peor para el lector en castellano es, sin duda, la disponibilidad de libros. De forma gratuita existen infinidad de clásicos y muchos libros “piratas” circulando pero la gran mayoría están en PDF y, a menudo (sobre todo los segundos) la calidad no es buena y encuentras frecuentes erratas o cambios de estilo que te hacen la lectura más incómoda. Bubok ha comenzado de forma tímida a ofrecer en pruebas algunos títulos gratuitos, elaleph.com lleva tiempo ofreciendo sus servicios y mobipocket.com tiene una sección en español pero, de estos dos últimos, el primero tiene un catálogo muy reducido y en el segundo la calidad de los títulos ofrecidos es muy pobre. Si buscas literatura en inglés ebooks.com sea, tal vez, la mejor referencia pero 9$ por un libro de Dan Brown, casi 14$ por uno de Larsson Stieg o 6$ por “La guerra de los mundos” de H.G.Wells (aquí la novedad no cuenta para poner un sobreprecio ¿no?) me parecen precios excesivamente altos para este formato ¿Cuando se vendan novedades en España lo harán a ese precio? Me parece ridículo cobrar a precio de libro de bolsillo algo que ahorra en coste de producción, almacenaje, distribución, etc. frente a estos.

ACTUALIZACI?N: Y para el lector que busque novedades y super ventas en castellano tal vez le interese visitar esta página.