Probando el Aruba Cloud Server Smart de 1€

hosting Por fin he tenido tiempo de hacer una primera prueba medianamente seria con mis nuevos VPS de Aruba y, para matar dos pájaros de un tiro, he instalado una instancia de Chamilo LMS para evaluar si me sirve como aula virtual para el curso de este año. He usado el VPS más pequeño de la familia: el de 1Gb de RAM y 1 core de CPU por 1€ al mes. Además, si funcionan bien el hecho de que ofrezcan dos meses gratis me permitirá usarlo con mis alumnos para algunas prácticas sin necesidad de que realicen desembolso alguno. Si, los que tenemos poco tiempo disponible tenemos que aprovechar al máximo el que tenemos 🙂

No voy a describir todo el proceso en detalle y con pantallazos porque es bastante fácil e intuitivo (casi siempre) y si ya has trabajado con algún otro VPS no tendrás problemas. Lo primero que tienes que elegir una vez has hecho login es el datacenter dentro del cual quieres crear tu máquina. Yo escogí uno de los dos italianos porque es un Tier IV y eso mola y porque tiene un 100% de uptime desde su creación en 2011. Posiblemente el francés me daría mejores respuestas desde nuestro país, pero ya tendré tiempo de probarlo. Luego eliges el tamaño de VPS y el sistema operativo a instalar y a esperar. Aquí me he encontrado los dos primeros “inconvenientes”. Por un lado, dentro la lista de sistemas operativos a elegir sólo hay tres opciones de 32 bits (os recuerdo que instalar un sistema operativo de 64 bits en una máquina con menos de 4 gigas de RAM es bastante ineficiente): debian 7, CentOS 6 y Ubuntu 12.04, todas ellas obsoletas… Así que como mi idea era trabajar con Debian 8 instalé la versión de Debian 7 32 bits con idea de usar luego el procedimiento estándar de upgrade. En una máquina nueva y sin dependencias ni software actualizado no debería de dar problemas y, efectivamente, no lo hizo.

El segundo inconveniente fue que la creación de la máquina virtual tardó más de lo que me esperaba. Alrededor de una hora o tal vez algo mas. Ya sabeis como es la impaciencia en estas cosas. Nos pasamos meses pensando en cambiar de hosting y en elegir el adecuado y luego queremos una instalación en segundos 🙂 Pero una vez instalada todo fue como la seda. Hice un login en mi Debian 7, seguí el procedimiento que he enlazado antes y todo listo. Y este es el aspecto que presenta el panel de control web de la VPS (Como siempre, pulsa sobre las imágenes para verlas con mayor calidad):

Panel de control de Aruba Cloud

Como se aprecia, la solapa de “Edit/Upgrade” aparece deshabilitada. Esto es debido a que sólo se puede actualizar la máquina cuando está apagada y, según pone en las FAQs, hacia un modelo mayor.

La primera comparación inevitable con mi anterior hosting es la relativa a los componente virtualizados. Para evaluar esto de forma gráfica instalé phpsysinfo. Estos son los resultados obtenidos:

phpsysinfo en el Aruba Cloud Smart de 1Gb

Y estos los de mi hosting de Gigas (con dos cores y 4 Gigas de RAM). Como se ve, la CPU virtualizada en Aruba Cloud es superior a la que nos proporciona Gigas. Ya veremos si esto se mantiene (o mejora) cuando probemos un VPS de dos cores.

phpsysinfo en el VPS de Gigas

Para monitorizar los recursos he instalado munin y por el momento todo parece muy estable. Lógicamente la máquina apenas ha tenido uso estos días, así que no hay sorpresas con esto. Ya os contaré que tal va cuando se enfrente a una carga moderada:

munin en el Aruba Cloud Smart de 1Gb

Y poco mas. Lo siguiente será trasladar este blog a un VPS más robusto o, incluso, haciendo una separación en dos capas. Ya veré. Y queda pendiente también que os cuente mis primeras impresiones con Chamilo y la configuración necesaria para que funcione con nginx, que no es trivial. Para la próxima. Salud y bienvenidos de vuelta al curso 😉

Probando Ubuntu One

logo de canonical Llevo ya unos días probando Ubuntu One, el servicio propietario a través del cual Canonical pretende introducirse en esto del Cloud Computing al tiempo que le da un valor añadido a su distribución de Linux e incluso, si tiene la suficiente aceptación, le proporcionará una fuente de ingresos.

Ubuntu One se presenta como un servicio de almacenamiento remoto, sincronización y compartición de archivos con dos modalidades: una gratuita que ofrece hasta 2 GBytes de espacio y otra de pago que, por 10$ al mes, amplía esta cuota hasta 10 Gbytes. El servicio está disponible, por el momento, sólo mediante beta cerrada a través de invitaciones, tiene aún algunos bugs importantes y ha despertado críticas en muchos sectores ya que, mientras que el cliente de escritorio está escrito en python y su código si es libre, la parte que corre en servidor (en los servidores EC2 de Amazon, concretamente) es propietaria.

Una vez que disponemos de una cuenta, el acceso al servicio de Ubuntu One se puede hacer de dos formas: mediante una aplicación web o mediante un cliente de escritorio. Este último, que es quién realmente le proporciona un carácter difererenciador al servicio, sólo puede utilizarse por el momento desde la versión 9.04 de Ubuntu.

El cliente web no tiene nada de especial y se parece mucho a cualquier otro interfaz FTP vía web. El acceso se hace siempre vía https y la autenticación mediante una cuenta de launchpad. Podeis ver un pantallazo aquí abajo:

Cliente web de Ubuntu One

Compartiendo carpetas con el cliente web de Ubuntu One Tal vez lo único a destacar de este cliente es que tenemos una opción disponible en el panel derecho a través del cual podemos compartir cualquier directorio tanto en modo de sólo lectura como de lectura y escritura. Cuando invitamos a alguien basta con escribir su dirección de email y el destinatario recibirá en su buzón de correo una invitación con todas las instrucciones necesarias. El enlace recibido por correo nos llevará a un formulario de aceptación y el invitado deberá de disponer de su propia cuenta de Launchpad o, en su defecto, se le invitará a crear una nueva.

Pero, como decíamos antes, la verdadera gracia del servicio está en el cliente de escritorio. Las instrucciones para su instalación están aquí y son bien sencillas. La primera vez que ejecutemos el cliente en nuestra máquina asociará esta a nuestra cuenta de Ubuntu One. Podemos tener tantas máquinas asociadas a una cuenta como queramos (y los archivos compartidos se sincronizaran en todas ellas) pero, por lógica, cada cuenta de usuario en una misma máquina sólo podrá estar asociada a una cuenta de Ubuntu One. Esto es debido a que el servicio lo que hace es crear físicamente un directorio en nuestro home que es sobre el que se realizará la sincronización:

Cliente de escritorio de Ubuntu One

Icono del Sistem Tray de Ubuntu One El cliente coloca un icono en la bandeja del sistema desde el que podemos activar o desactivar la sincronización de archivos, abrir los directorios sincronizados, lanzar el cliente web, etc. No lo he probado en KDE así que no se que tal se integra por allí. En Gnome la integración es total. Aparte del icono y del botón de conexión y desconexión que, como veis en el pantallazo de aquí arriba, nos aparece en Nautilus, en el menú contextual también se incluye una nueva opción etiquetada como “Share on Ubuntu One” que nos permite compartir las carpertas con quien queramos simplemente introduciendo su dirección de correo electrónico al igual que hacíamos con el cliente web.

Compartiendo carpetas con el cliente de escritorio de Ubuntu One Si alguien tiene curiosidad por comenzar a probarlo por si mismo y no quiere esperar la invitación de Canonical que me deje un comentario con la dirección de correo electrónico donde quiere recibir la invitación: si os invito a compartir uno de mis directorios os dejará, además, crear vuestra propia cuenta. Pero recordad que el cliente de escritorio sólo funciona con Ubuntu 9.04 y que no se, siquiera, si funcionaría con Kubuntu 9.04 o Xubuntu 9.04. Si lo probáis en alguno de estos sistemas decídmelo y así salgo de dudas.

El servicio que presta Ubuntu One no es nuevo. dropbox, box.net, wuala, humyo o mozy, por decir algunos, ofrecen una funcionalidad similar desde hace tiempo. Algunos de ellos incluso con clientes específicos para GNU/Linux. La baza de Canonical, imagino, será presentarlo ya instalado y disponible para su uso como una característica de base en futuras versiones de sus plataformas proporcionandolo como un valor añadido. Veremos.