Dudas razonables

opinionLo que está ocurriendo estos días tiene trazas de constituir, posiblemente, el segundo mayor escándalo en la historia de nuestra democracia. El primero no se lo quita nadie a los GAL del PSOE. A fin de cuentas en este asunto sólo se está moviendo dinero e influencias. En el GAL hubo muertos y eso está en otro rango. A mi, particularmente, me huele muy mal todo lo que está pasando y soy el primero que exijo responsabilidad y respuestas rápidas a este gobierno. No obstante, creo que no deberíamos de perder de vista una serie de puntos:

  • La presunción de inocencia es algo fundamental en un sistema justo. Nadie debe de ser condenado sin que se demuestre que es culpable. Es preferible que diez culpables anden sueltos (sea lo que sea lo que hayan hecho) antes que un sólo inocente pague por las culpas de algo que no ha cometido. Si no estás de acuerdo con esto mejor no sigas leyendo que es imposible que nos entendamos.
  • Ya no me fío de la prensa. Hace 10 años habría jurado que si El País se mete en una historia como esta lo hace con verdadera y auténtica responsibilidad y habría puesto mi mano derecha por su veracidad. Hoy no. De El Mundo nunca me he fíado. Le gusta demasiado la carroña sea del color que sea.
  • Luis Bárcenas está en el punto de mira. Presuntamente se trata de un delincuente relacionado con una trama mafiosa que ha actuado con absoluta impunidad durante muchos años obteniendo grandes beneficios gracias a su cargo en uno de los dos grandes partidos políticos de nuestro país. Esto aún no está demostrado, pero si lo está que tenía una enorme cantidad de dinero (cuya procedencia es de dificil explicación) en un paraiso fiscal y que la retiró inmediatamente que se conoció que estaba siendo investigado. Mal comienzo…
  • Luis Bárcenas ha sido tesorero del PP durante muchos, muchos años. Debe de saberlo todo acerca de las cañerías (y la mierda que circula por ellas) de la empresa donde ha trabajado con un cargo tan importante durante tantos años. Si realmente no hay porquerías, también debe de saber como falsearlas e inventarlas. Es relativamente lógico que, al sentirse acorralado, trate de chantajear al gobierno. Esto es lo que con toda probabilidad está ocurriendo. Lo que no podemos determinar, hoy por hoy y con los datos de que disponemos, es si trata de hacer este chantaje con datos reales o con datos inventados.
  • Existe una evidente responsabilidad política que nadie ha asumido aún. Todo lo contrario: nadie del PP pararece ahora conocer a Bárcenas ni hablar mal de él y esto es muy sospechoso. Si un empleado mío comete un fraude durante tantos años y yo, su responsable, no me he dado cuenta de ello ha habido dejación de funciones. Si lo sabía y he mirado para otro lado mucho más. Si he sido partícipe apaga y vámonos.
  • La política de comunicación del gobierno está siendo nefasta. En todo, pero en este asunto más.
  • Nuestra justicia es exasperantemente lenta. A veces esto es garantía de que las cosas funcionan correctamente. Otras es síntoma de falta de medios y excesiva burocracia. No tengo forma de evaluar si es culpa de una u otra cosa ni en que medida de cada una de ellas. Es relativamente normal que sospechemos, incluso, que hay gente que prefiere que no se aclare y haya estado trabajando contra reloj para buscar otra salida. Afortunadamente ya no parece posible.
  • Luis Bárcenas debería de estar sentado en un banquillo hace semanas donde, tal vez, estaría diciendo estas mismas cosas bajo secreto de sumario y serían investigadas y publicadas cuando su veracidad o falsedad hubiera sido debidamente contrastada.
  • Es absolutamente normal que con la que está cayendo en nuestro país la gente (yo el primero) esté indignada y crispada con este asunto y haya movilizaciones, demandas de responsabilidad y chistes de todo tipo. Está en la mano del gobierno y del Partido Popular atajarlas con información creíble y sensata. Repasemos las medidas que, hasta el momento, ha tomado el gobierno para convencernos de que todo es falso:
    • Negarlo. Ni comentarios merece, ¿verdad?
    • Una auditoría interna realizada por la persona que ha sustituido a Luis Bárcenas en el cargo¿Y si le hubieran encargado a él mismo una hace 10 años?¿Y si la persona que lo sustituye es tan (presuntamente) canalla como él?
    • Declaraciones juradas de los presuntos implicados. Vale, ¿Las usamos a partir de ahora de forma general? Por ejemplo, si un presunto delincuente llega detenido a la comisaría y firma una declaración jurada de que él no ha hecho nada ilegal lo dejamos suelto y nos olvidamos
    • Publicar sus declaraciones de la Renta ¿Acaso los ladrones declaran lo robado para pagar impuestos?¿Tan estúpidos piensan que pensamos que son?

Es lo que hay, señores, y me cuesta mucho trabajo pensar que vayamos a ver nada más. Probar que ha habido una contabilidad B y que se han repartido esas cantidades en negro es muy difícil si no hay nadie que se arrugue y confiese. Y no parece muy probable (¡Vamos, Cascos, alégranos que te han tratado fatal 🙂 !). Eso si: las sospechas y dudas razonables deberían de pasarles factura en las próximas elecciones. O, al menos, eso espero, que faltan aún tres años y nuestra memoria es tremendamente selectiva…

29M Huelga general

opinionLa primera huelga general que me pilló trabajando fue la de diciembre de 1988 en protesta contra la reforma laboral de Felipe González. Tenía 20 años y trabajaba en los almacenes de un centro comercial de la cadena Carrefour (que por aquellos entonces se llamaba Continente). Cuando le manifesté mi deseo de secundar la huelga al jefe de mi sección me dijo, casi textualmente, “Tú estás en tu derecho de hacer la huelga y yo en el mío de solicitar a personal que no te renueven el contrato. Y te cumple el mes que viene. No te digo más.” Me la envainé, como suele decirse, y el día de la huelga fui a trabajar. Estaba en primero de carrera, no tenía ningún tipo de cualificación y sin ese trabajo, o uno similar, no podía permitirme seguir estudiando. Cuando llegué a mi centro de trabajo hubiera agradecido enormemente que hubiera allí un piquete que impidiera el acceso o que me permitiera poner la excusa de que no pude entrar por miedo a que me agredieran. Pero no, no hubo piquete y tuve que cumplir con mi jornada contra mi voluntad.

A todos los que salen estos días con eso de que “también hay que respetar el derecho al trabajo” les pediría que tuvieran en cuenta que esta presión por parte de las empresas existe aunque ellos hayan tenido la suerte de no experimentarla nunca (o miren para otro lado cuando ocurre a su lado), y que esta otra forma de violencia es silenciosa y no se percibe de forma tan evidente. Mientras exista, la única forma de pelear contra ella es mediante piquetes. Ojalá no fueran necesarios.

Sobre el “dichoso” manifiesto

opinion Ni yo ni ningún familiar directo mío (al menos por el momento y que yo sepa) desempeña actividad alguna mediante la que se beneficie o pudiera beneficiarse de ninguna de las maneras de los derechos de autor. Estoy de acuerdo con que el modelo actual de derechos de autor y los métodos que se usan tanto para gestionarlos como para recaudar “compensaciones” precisan de una reforma y el modelo de negocio en el que se sustentan de una profunda renovación. Considero, como no podía ser de otra manera, que la forma en que este gobierno ha querido favorecer al colectivo y a las organizaciones que más se benefician de la situación actual ha sido burda, desafortunada y, lo que es peor, ha dejado de nuevo en entredicho la enorme falta de coordinación que existe entre las diferentes carteras ministeriales. Aún así, no puedo ni quiero, ni siquiera como mal menor, apoyar un manifiesto desafortunado en su concepción y en su contenido por muchas y diferentes razones. Y como ya se ha escrito mucho y muy bien sobre el tema durante los últimos días, me limito a dejaros aquí una pequeña muestra de aquellos enlaces con los que más identificado me he sentido:

Rafa Marchante: un fotógrafo incómodo para Marruecos

“Rafael Marchante no está en Marruecos para comportarse como un adversario político amparado por sus privilegios como periodista”. Esta ha sido la respuesta, oficial y pública, del gobierno de Marruecos a las protestas de Reuters (la agencia para la que trabaja este fotógrafo) por la reciente decisión de retirarle su acreditación de periodista. Rafa Marchante fue agredido en cuatro ocasiones durante el pasado año durante el ejercicio de su profesión. Alguna de ellas en Rabat, frente al Parlamento, por parte de las Fuerzas Auxiliares del Gobierno y a la vista de numerosos testigos. Podéis leer la entrevista que le han hecho en P+DH, para enteraros de todo esto de primera mano.

Rafa Marchante fotografía a unas niñas. Foto de Luis de Vega

El año pasado ocurrió un caso similar con dos periodistas españolas, pero la intercesión de nuestro gobierno logró que Rabat diera marcha atrás en su decisión. En este caso, sin embargo, la actitud de las autoridades de nuestro país parece ser de total pasividad frente al caso.

Si quieres interesarte más por este tema, existe un grupo de apoyo en facebook y una iniciativa particular para pedir a nuestro gobierno (a través de la Vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega y del Ministro Miguel Ángel Moratinos) que intervenga de forma oficial en este asunto.

Tengo una pregunta (para que usted no me la responda)

icono opinión Acertadísima la tira “cómica” de 233º de esta semana. No se me ocurre un mejor resumen para el programa de la otra noche.
De 233 - Miércoles en la redacción
NOTA: Por mi parte no es una crítica a Zapatero. Al menos no sólo a él. Creo, y es sólo una opinión, que cualquiera de nuestros políticos lo estaría haciendo igual o peor en un momento similar. Lo que me parece ridículo es que se preste a esto cuando es evidente que no tiene las respuestas adecuadas.