10 comentarios en “ETA declara un alto el fuego permanente”

  1. Chiqui: hace ya más de cinco años que una persona de un periodíco que tú conoces muy bien me comentó que el problema de ETA era ya más ocupacional que de otro tipo y que el verdadero reto de quien quisiera acabar con esto tendría que ser plantear que salida darle a toda esa gente sin que al resto de la sociedad les pareciera que tenía concesiones con ellos. Veremos como lo plantea el gobierno pero no le va a ser nada fácil… pero si, yo también creo que esta vez es la definitiva.

  2. Creo que desde el 11M esta gente se ha dado cuenta que ya no tiene nada que hacer. Mantenían un poco la actividad por dar de comer a las muchas bocas que viven de esto, pero no nos engañemos, Euskadi les importa bastante poco. La mayoría de la cúpula etarra de hoy en día, no sabía ni quien era Franco.

    ETA ha dejado de ser un grupo terrorista para convertirse en una mafia (droga, extorsión, algaradas…)

    Yo creo que esta vez sí va en serio. Espero no equivocarme…

  3. Los dientes de la tierra

    mastican el limo que brota en la sangre derramada.

    No se cimentará mi casa sobre lápidas,

    no permitiré que mis hijos jueguen con las calaveras

    de los soldados,

    no pintaré los muros de la hacienda

    con los agujeros que dejaron las balas perdidas.

    Deja que te beba despacio,

    que apure la espuma de la tarde

    reclinado en el tronco milenario,

    déjame mirarte a los ojos,

    no los nubles con miasmas de tormenta,

    deja que salga a la calle a por el pan,

    que es nuestro,

    que es de cada día,

    deja a mis pies perderse por los recodos del barrio viejo,

    que la campana toque a gloria

    y no doble a muerto,

    deja que mis retinas se empachen de verde,

    deja a mis manos agarrar el mástil de la bandera,

    a mi garganta gritar por los que vienen,

    a mis labios rezar por los que se han ido,

    al pueblo despertar con el eco de los corrales

    y no por el sobresalto o por la locura.

    No mates a mis hijos,

    no mates a mi hermano,

    no dejes viuda a mi mujer,

    no me mates.

    ¿No ves que yo también quiero plantar semillas,

    que anhelo un amanecer de esperanza,

    que no comulgo con la injusticia,

    que amo a esta tierra

    y la quiero libre?

    Déjame ser mayor de edad

    y tomar mis decisiones.

    Albergué al necesitado en mi cama,

    di carne al hambriento,

    agua al que moría de sed,

    presté casa y vida y hacienda

    cuando me lo requirieron,

    pagué mi diezmo de carne y metal,

    de lengua y de entraña,

    de higuera y de espliego,

    de terrón y de aureola,

    fui comandado y comandante,

    cavé trincheras con mis uñas

    y dejé la cosecha de mis carnes entre sus umbríos senos,

    soñé cada día que estuve lejos de mi calle

    con el pan de mi madre

    y el vino de mis abuelos,

    me arrancaron la lengua

    y me vendaron los ojos,

    desfilaron por la plaza del pueblo

    y violaron a mi hermana,

    me escupieron en la boca

    y arrastraron a los míos lejos,

    lejos,

    muy lejos.

    Dios. Patria. Justicia.

    Rabia. Madrugada. Golpe.

    Y mírame.

    No olvido

    y sin embargo perdono.

    Yo abandoné el monte

    pero no dejé olvidada mi bandera.

    Te criaste en mi barrio,

    te dejé mis libros,

    compartiste lápiz y papel con mis hermanos.

    Has comido a mi mesa.

    Aita te curó la rodilla

    cuando caíste de aquella vieja bicicleta.

    Ama guarda tu foto entre las de la familia.

    (Yo abandoné el monte)

    Tira la pistola.

    Y no me mates.

    Coge mi brazo,

    salgamos a la calle,

    construyamos una patria.

    Une tu garganta a la mía

    para gritar ¡independentzia!

    pero no mates a mis hijos.

    No mates a nadie.

    Ven, marchemos.

    El mundo está a la vuelta de la esquina.

    Las naciones no se pueden cimentar

    con los huesos de los mártires.

    Ya hay demasiados cementerios.

    Vamos.

    Es la hora.

    Arráncate las hojas podridas de las pestañas.

    Jorge L.R

  4. Pues yo albergo un poco de esperanza. Ya no les queda otra salida.

    Hoy puede que haya sido un día histórico… y dentro de 10 años, cuando hagan “Cuéntame” (que seguro que seguirá en emisión…) lo contarán y pensaremos: yo viví ese día

  5. Hola, me llamo Sergio Aguilar. Tengo 25 años, y la impresión de que ya hemos tenido varias treguas con ETA …

    Yo no cantaría victoria. De hecho, ni siquiera me alegro. Para lo único que sirven las treguas es para que ETA se reorganice.

    No seré yo tan optimista, porque la violencia no ha cesado: sólo se ha pausado.

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