Rebeldías posibles

icono de teatros y espectáculosGarcía es un tío muy normal pero no se resigna ante el sistema ni le atemoriza una de sus armas más temibles la burocracia. Así, es capaz de enfrentarse a su compañía telefónica y, después de intentarlo por todos los demás medios a su alcance, reclamarle por vía judicial la devolución de un redondeo injusto que le costó 28 céntimos en una de sus facturas. La pequeña gesta de García y lo insignificante de su reclamación le granjea la incomprensión de una sociedad acostumbrada a tolerar estoicamente toda clase de abusos por parte de los grandes poderes pero, por otro lado, alrededor suya se va formando un extraño grupo de personajes que le toman como ejemplo para tratar de resolver sus propios problemas: un viudo cuya hija padece anorexia y que se estrella una y otra vez con la deficiente atención del sistema sanitario, una chica cuyo piso está en ruinas y se encuentra perdida en una maraña de constructoras y compañías de seguros, un pobre desquiciado que quiere apostatar para tratar de librarse del mal que su represiva educación católica le ha causado…

Rebeldías posibles

Maravillosa y muy recomendable la última tragicomedia de La Cuarta Pared. La obra estará en cartel hasta el día 1 de julio (de jueves a domingo a las 21.00) y la entrada cuesta 11,00? en taquilla y entre cinco y ocho euros, según el día, si la reservas previamente a través del servicio de Atrápalo. Más barato que el cine así que ni lo dudes.

No me quieras tanto… Un culebrón rural

icono de teatros y espectáculosEntradas y folleto de la obra No me quieras tantoDesvergonzada, irreverente y muy, muy divertida. Así es esta especie de musical de argumento vivamente inspirado en Hamlet con unos leves toques de La Casa de la Pradera 😀

Un pueblo de España. Se abre el telón. El Ernesto ha muerto. Campanas de duelo alivian la pena de Torcuata, esposa de Ernesto. La acompañan su tía Angustias y su hija, la hija de la Angustias, la Adela, la que se lió con Pepe el Romano…
Ernesto, tiene un secreto. Anselmito, el sacristán, tiene un secreto. Angustias, tiene varios. Y Adela… ¡Ay, la Adela! Tiene un secreto cabezón que le crece en sus entrañas fruto de un resbalón. Y la Torcuata, la Torcuata se va a enterar de unas cosas…
Si señores, porque al final todo se sabe, y es un espectro, un fantasma rural, el encargado de desvelar este entuerto.

Secretos, traiciones, engaños, mentiras, sentido y sensibilidad se mezclan en este culebrón rural a medio camino entre el mas allá y el menos acá. Porque tiene mucho de sobrenatural este drama familiar.

Si vives en Madrid te quedan solo tres oportunidades para ver la obra y el precio (6 euros el jueves y 9 el viernes o el sábado a través de atrapalo.com) no es como para tener que pensárselo mucho, así que si te apetece despejarte un poco y echar unas risas ni te lo pienses.

El caballero de la palabra

El caballero de la palabraEl sábado pasado tocó teatro y fuimos a ver “El caballero de la palabra”, la última obra de Rafael Álvarez “El Brujo”.

Tuve ocasión de ver a “El Brujo” hace años en Sevilla, en el teatro Lope de Vega, interpretando El Avaro y ya me quedé fascinado por lo que era capaz de hacer este cordobés encima de una tarima y sin más efectos especiales que su voz, su extraordinaria capacidad interpretativa y esa especial intimidad que sabe crear con su público en apenás dos horas de actuación. Y eso que he de decir que a mi “el búfalo”, el personaje que interpretaba en la serie televisiva Juncal (y que fue lo que le alzó a la popularidad) no me gustó demasiado…

Teneis una crítica muy buena de la obra en El País, así que no os cuento más de ella porque no me siento capaz de añadir nada nuevo. Quedan muy pocos días para ir a verla en Madrid (la última actuación el día 7 de enero próximo) así que si os apetece ir hay que ponerse a ello. Las entradas a través del servicio de reserva de Atrápalo (empresa a la que no me une más que un inmenso agradecimiento por el ahorro que me suponen sus ofertas) son más baratas que en taquilla.

Odio a Hamlet

Odio a HamletVoy a decir una barbaridad para muchos pero por regla general prefiero el cine al teatro. En el teatro me suelo sentir mucho más lejos de la obra y de los personajes de lo que, por regla general, me ocurre en el cine (con una buena película, claro). Los elevados precios de algunas de las obras (muchas veces justificados solamente por que actua el último argentino de moda o por que se trate de representaciones muy limitadas) también hacen que me lo piense mucho más antes de ir al teatro.

El viernes pasado, no obstante, fui a una representación de esas que no cumplen ninguna de estas premisas: Odio a Hamlet. La obra se representa en La Guindalera, una sala pequeñita con aforo para apenas 50 personas tan cercanas a la actuación que casi te parece estar dentro del escenario. Los actores son maravillosamente buenos y la obra me resultó muy cercana y divertida. Para rematar, al final de la representación te invitan a tomar un licor de guindas junto con los actores.

Y por si fuera poco el precio es casi de cine. Las entradas valen 15,00? pero se pueden conseguir en Atrápalo por sólo 10,00?. Animaos que seguro que os gustará.