Historias de BOFH (y III)

Hace unos días me llama la secretaria personal del gerente de mi centro porque dice que “el monitor se ha quedado negro y el ordenador no responde”. Cuando llego a su despacho me dicen (en realidad son dos las secretarias aunque aquí no parece aplicar eso de dos cabezas piensan mejor que una) que “han probado a cambiar de ratón a ver si era eso pero que así tampoco funciona”. ¿Por qué extraño y complejo racionamiento puede un ser humano adulto, normal y con plena capacidad de raciocinio pensar que la imagen de la pantalla tiene algo que ver con el funcionamiento del ratón? El problema real era tan sencillo como que el cable del monitor se había soltado ligeramente (no lo tenían atornillado) posiblemente por un movimiento del pié o algo similar. Pero, claro, puesto que el ratón y el teclado eran inalámbricos y habían sustituido “en caliente” el emisor de infrarrojos para poner un nuevo ratón, ahora tampoco funcionaban ni el antiguo teclado ni el nuevo ratón. Y el equipo había entrado ya en estado de ahorro de energía… ¡Ay!¡Usuarios!

El usuario siempre miente

icono del bofhCD roto Es un dogma en la técnica de sistemas. Te lo crees o lo sufres. En realidad lo sufres de cualquier forma. El usuario siempre miente. ?l nunca ha hecho nada para que las cosas dejen de funcionar. Los fallos siempre ocurren de forma espontanea. Pero a veces se pasan… Ayer me llamó una chica diciendo que se le había roto un CD dentro de la unidad y que había conseguido extraer la mitad. La otra mitad se le había quedado atascada dentro y no podía ni sacarla ni volver a cerrar la lectora.

¿Un CD que se rompe dentro de la unidad? Como podeis ver aquí al lado (la foto corresponde a la mitad atascada una vez desmontada la unidad y extraída) se trata de una rotura longitudinal casi perfecta ¿Habeis probado alguna vez a tratar de romper un CD con las manos? Haced la prueba: coged algún CD inservible que tengais por ahí (una copia de windows, un disco de Ramoncín o algo similar) y tratad de romperlo por la mitad tal y como aparece este. La fuerza que hay que ejercer es considerable y la torsión que hay que lograr para ello es del todo imposible en el interior de la unidad. ¿Es capaz alguien de creerse que ese CD no entró en la unidad lectora ya roto o tan visiblemente dañado que nadie en su sano juicio podría esperar leerlo?

Y no os creais que la persona a la que le ha ocurrido es un anciano con la cabeza perdida o alguien sin formación, no… se trata de una doctora de treinta y tantos años y licenciada en ciencias químicas. Y cuando metió el CD en la lectora (que, por cierto, le habían enviado por correo) estaba en perfecto estado. O eso dice. Lo que hay que oir.

Y os dejo que tengo otra incidencia. Un usario al que un programa ha dejado de funcionarle de buenas a primeras. Y no, tampoco él ha hecho nada…

Historias de BOFH (y II)

Loretahur, la diosa euskaldun de la blogosfera, está últimamente que no para quieta un minuto y, posiblemente atraída por el próximo SysAdminDay, ha decidido crear un blog colectivo sobre los BOFH’s, esos extraños seres casi mitológicos que jamás duermen, viven en los más fríos y oscuros recintos de nuestras empresas y se alimentan de los datos perdidos por unos usuarios tan estúpidos que recurren voluntariamente a ellos cuando tienen algún problema. Pobres criaturas…

Mi intención desde hacía ya tiempo era abrir una sección de, como diría Paco Gandía, casos verídicos (la ficción rara vez supera a la realidad en las historias de los BOFH’s) pero no puedo rechazar la oferta de ‘la Lore’ y finalmente he decidido derivar a este nuevo blog ese contenido.

Con todos vosotros, las mejores historias de los mejores BOFH’s.

Historias de BOFH (y I)

El primer acercamiento que se hace a las historias del mítico BOFH (The Bastard Operator from Hell) te lleva a pensar que se trata de un sádico hijo de su madre. Cualquiera que no se haya dedicado nunca a dar soporte a usuarios, claro. En ese caso su actitud nos resulta del todo comprensible.

Sin ánimo de generalizar, el usuario de informática es, posiblemente, el peor que existe. La causa es múltiple: las empresas obligan a la gente a que se enfrente a un ordenador todos los días sin darle ningún tipo de preparación y, además, se los trata de convencer de que la informática (a cualquier nivel) es fácil y es para todos. Y esto es completamente falso.

A pesar de estos condicionantes, hay muchas cosas que no comprendo en la actitud de algunos de estos usuarios. A casi nadie a quien se le estropee el microondas le dará por abrirlo, y cambiar un par de cables de posición sin saber realmente que está haciendo y llevado nada más que por su intuición, por lo que ha leído en los coleccionables de un periódico, o por lo que le cuenta por teléfono el listillo de su sobrino que está aún en el bachillerato pero “se le da muy bien esto de los ordenadores”. Sin embargo es práctica común hacer algo similar con la informática. Y peor aún, cuando ya no sabes que hacer para realmente sacarlo adelante jamás se te ocurre llamar a un servicio técnico, sino que se recurre al amigo que realmente sabe y se dedica a esto. Y, cuidado, esto es algo a lo que recurren hasta personas con cierta reputación. Me echo a temblar cuando alguien a quien hace años que no veo me llama simplemente para saber de mí porque no se en que momento de la conversación me va a decir eso de “por cierto ¿tú te dedicabas a esto de la informática, verdad?”. ¿Os imaginais si ocurriera lo mismo con los ginecólogos?

En el trabajo suele ocurrir lo mismo: siempre te encuentras con el usuario listillo que se instala todo lo que viene en los CD’s de las revistas, aplica todos los trucos que lee en Internet sin saber lo que está haciendo y, cuando ya no tiene por donde coger su equipo llama al servicio de informática. Y por supuesto, el nunca,nunca, ha hecho nada…

El próximo mes de mayo cumpliré 15 años trabajando profesionalmente como informático. La mayor parte de ellos trabajando como técnico de sistemas dando soporte a usuarios comunes, desarrolladores (estos se merecen un tratamiento aparte…) y sistemas en producción y os aseguro que, aunque lógicamente mi visión puede parecer subjetiva, se ven algunas cosas ‘de traca’.

Ya os iré contando, pero para abrir boca existen tres buenas referencias al mundo de los BOFH’s en castellano (que suele traducirse como El Puto Operador del Infierno). Pere Benavent ha traducido al castellano algunas de las historias originales del BOFH. También existe una bitácora denominada BOFHERS que sirve como lugar de reunión a muchos de ellos y, por supuesto, está el BOFH-Howto de José Miguel González.