Aliño de zanahorias

icono distintivo de los textos de recetas de cocina Hace ya un tiempo que me dió por preparar en casa una “comida temática” con aire marroquí y, entre otras recetas, saqué de las páginas de El Comidista un delicioso aliño de zanahorias que, desde entonces, suelo repetir de vez en cuando. Ahí va la receta que aún estamos en temporada:

Aliño de zanahorias

  • 500 grs. de zanahorias
  • Perejil fresco
  • 1 diente de ajo
  • 1 cucharadita de comino molido
  • 4 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen
  • 2 cucharadas soperas de vinagre de vino
  • Sal y pimienta negra

Preparamos un majado con el diente de ajo, perejil fresco, una pizca de sal, pimienta negra molida, el vinagre y el aceite hasta que el resultado es una mezcla mas o menos homogénea y de aspecto cremoso. Yo, que soy bastante perezoso para los majados, suelo pasar antes el ajo y el perejil por la picadora y así me ahorro algo de trabajo. Tostamos un poco el comino en una sartén con una pizca de aceite y lo incorporamos al majado.

Se pelan las zanahorias y se cuecen durante aproximadamente 15 minutos en agua hirviendo con sal. Ten cuidado que si te pasas luego se desbaratan y quedan horribles. Si tienes dudas pínchalas de vez en cuando con un cuchillo. Se escurren y se dejan enfriar un poco. Cuando están templadas se cortan en rodajas gruesas (de poco menos de un dedo… bueno, espera, de aproximadamente un centímetro que no tengo ni idea de como tienes los dedos!) y se mezclan bien con el majado. Si las zanahorias son muy gordas puedes cortar las rodajas más grandes en medias lunas. Las dejamos reposar durante unas horas en la nevera (en un recipiente cerrado para que no se resequen) y listas para comer.

Merluza en salsa de almendras

icono distintivo de los textos de recetas de cocina Retomamos la sección de rectas con un plato de pescado sencillote que se hace en 20 minutos y para el que podemos usar tanto merluza fresca como lomos o filetes congelados. Ala, a los fogones que hay hambre!

  • 1 kg de merluza
  • 2 cebollas
  • 4 dientes de ajo
  • 40 gramos de almendras crudas y sin sal
  • 2 rebanadas de pan duro
  • 450 ml de caldo de pescado
  • 1 vaso de vino blanco
  • aceite de oliva
  • sal, pimienta, y perejil

En una sarten grande con fondo o una cazuela baja, echamos la cebolla bien picada con un un buen chorro de aceite de oliva y dejamos que se poche bien. A continuación añadimos los ajos (también picados) y en un par de minutos, y con cuidado de no dejar que los ajitos se quemen, añadimos el vino blanco.

Mientras, en una sartén aparte tostamos ligeramente las dos rebanadas de pan. Cuando estén listas las echamos en una picadora junto con las almendras, una pizca de sal, el sofrito de ajo y cebolla y dos cucharadas soperas de perejil fresco. Lo picamos todo bien, lo devolvemos a la cazuela, añadimos el caldo de pescado y dejamos cocer a fuego medio-bajo durante cinco minutos.

Merluza en salsa de almendras

Por último, añadimos la merluza previamente salpimentada, dejamos cocer durante seis u ocho minutos (volteándolas a mitad de cocción), añadimos un poco más de perejil fresco picado antes de servir y listo.

Pollo con níscalos

icono distintivo de los textos de recetas de cocina Hacía tiempo que no veía los níscalos tan baratos como este otoño, así que anotad y, si aún llegáis a tiempo, aquí tenéis una receta de esas facilonas pero que quedan deliciosas.

  • Un pollo entero troceado y sin piel.
  • Medio kilo de níscalos.
  • 2 cebollas.
  • Dos tomates bien maduros sin piel y triturados.
  • 4 dientes de ajo.
  • 1 pimiento verde
  • Perejil
  • Un par de hojas de laurel.
  • Un vaso de cava
  • Sal, pimienta negra molida y aceite de oliva.

Pollo con Níscalos
Se salpimenta el pollo (en no más de ocho o 10 trozos y sin piel) y se sofríe en la cazuela con aceite de oliva. Cuando esta doradito se saca, se reserva y en el mismo aceite y grasa que ha soltado pochamos los dientes de ajo, la cebolla y el pimiento verde bien picaditos. Añadimos el tomate triturado y después de unos minutos echamos los níscalos (extremadamente bien limpios y troceados con las manos), el pollo, las hojas de laurel y un vaso (unos 25 cc.) de cava. Dejamos cocer 20 o 25 minutos a fuego lento y listo para comer.

Bacalao con salsa de pimientos

Bacalao con salsa de pimientosicono distintivo de los textos de recetas de cocina De vuelta a los fogones. Anotad, que esta es sencillita:

  • 4 lomos de bacalao ya desalado.
  • 2 pimientos rojos y uno verde.
  • 2 cebollas.
  • 8 dientes de ajo.
  • una rebanada de pan frito
  • Perejil
  • 250 grs. de tomate frito
  • Un par de hojas de laurel.
  • Medio vaso de vino blanco
  • Pimienta negra molida y aceite de oliva.

Espolvoreamos ligeramente el bacalao con pimienta negra y lo reservamos. Picamos la cebolla, los ajos y los pimientos y lo sofreímos todo. Cuando está bien pochado (pero cuidando que no se queme en absoluto) lo trituramos con una picadora junto con la rebanada de pan frito, lo mezclamos bien con el tomate y añadimos medio vaso de vino blanco y otro medio de agua. Lo devolvemos a la cacerola, añadimos las hojas de laurel y, esperamos a que empiece a hervir. Colocamos los lomitos de bacalao, espolvoreamos generosamente con perejil fresco bien picado y lo dejamos cocer, cubierto y a fuego lento, durante unos 15 minutos por cada lado.

Mi intención original era hacer bacalao a la vizcaína pero parece ser otra de esas recetas con miles de variantes y una lucha encarnizada por defender la verdad única. Y no, ya no me meto en más de esas que estoy mayor… 😉

Arroz basmati con pollo

Arroz basmati con polloicono distintivo de los textos de recetas de cocina Me hice con un wok hace un par de añitos y la verdad es que no le saco mucho partido aparte de un par de recetas facilonas. Esta es una de ellas que, todo hay que decirlo, se prepararía igual en sarten o cacerola, pero como va de rollo oriental parece que así mola más. A ver que os parece.

  • 200 grs. de arroz basmati.
  • Media pechuga de pollo (arprox. 250 grs.)
  • 250 grs. de champiñones.
  • Una cebolla
  • Un pimiento rojo y otro verde
  • Canela en polvo
  • Salsa de soja
  • Sal, pimienta negra molida y aceite de oliva.

Troceamos el pollo en daditos y lo salpimentamos. El arroz se cuece en agua con una pizca de sal, un chorrito de aceite y dos o tres cucharadas colmadas de canela. A los 12 o 13 minutos de empezar a hervir lo escurrimos y lo reservamos. En el wok bien caliente y con un poco de aceite de oliva echamos la cebolla y los pimientos troceados y los champiñones limpios y laminados. Cuando el champiñón pierda el agua echamos el pollo y, cuando esté doradito añadimos el arroz bien escurrido y salsa de soja al gusto. Mezclamos todo bien durante un par de minutos y listo.

Merluza en salsa verde

icono distintivo de los textos de recetas de cocina La merluza en salsa verde es, al igual que otros platos que hemos tocado por aquí, una de esas recetas tradicionales que tiene mil variantes diferentes y para las que todo el mundo cree que tiene conocimiento único y exclusivo de la auténtica, asi que desde ya aviso que lo que aquí sigue es mi forma de prepararla, que es un plato sencillo, sano y delicioso y que bienvenidas sean las aportaciones y polémicas pero al que pierda las formas o el sentido del humor al comentar lo echo a patadas. Y dicho queda.
Merluza en Salsa Verde

  • 800grs. de merluza.
  • 2 huevos.
  • 3 dientes de ajo.
  • 1 cebolla.
  • 1 cucharada de harina.
  • 300cc de caldo de pescado o verdura.
  • 1 vaso de vino blanco.
  • 200 grs. de guisantes.
  • 100 grs. de gambas.
  • 100 grs. de yemas de espárragos blancos.
  • 250 grs. de almejas
  • perejil, aceite, sal y pimienta negra.

Cocemos dos huevos duros (en un cazo de agua fría con sal y 9 o 10 minutos desde que el agua empieza a hervir). Hacemos un majado con tres dientes de ajo bien picados, un par de cucharadas soperas de perejil picado, un poco de aceite y sal. Echamos parte del caldo en el mortero donde hemos hecho el majado y el resto lo reservamos.

Freimos una cebolla picada y cuando está pochada (sin quemar) echamos una cucharada sopera de harina. Le damos un par de vueltas y enseguida el caldo que tenemos reservado, el majado y el medio vaso de vino blanco. Cuando empieza a hervir echamos la merluza (en lomos o rodajas y salpimentada desde unos 30 minutos antes), los guisantes, las gambas peladas, las yemas de espárragos y las almejas (abiertas al vapor previamente y con el caldo que han soltado).

Dejamos cocer unos 15 minutos a fuego medio-bajo y dando una sóla vuelta a la merluza a mitad de este tiempo con mucho cuidado de que no se desbarate. A continuación añadimos los huevos duros pelados y picados, espolvoreamos con un poco más de perejil fresco y dejamos cocer tres o cuatro minutos más.

Listo. A comer.

Ensalada de salmón y calabacines

icono distintivo de los textos de recetas de cocinaLa receta de hoy es resultado de mi libre interpretación de esta otra aparecida hace unos meses en El Comidista, un blog que no me cansaré de recomendar. El que quiera probar la original, ahí tiene el enlace. El que se fie de mi, adelante.

  • Dos rodajas grandes de salmón (aprox. 500 grs.)
  • una docena de langostinos cocidos
  • 1 calabacín grande
  • 1/2 limón
  • media bolsa de brotes tiernos de ensalada (unos 50 grs.)
  • media bolsa de rúcula (unos 25 grs.)
  • 40 grs. de piñones
  • 300 grs. de azucar y otros tantos de sal gorda
  • eneldo picado, pimienta, vinagre de módena y aceite de oliva

Ensalada de salmón marinado y calabacines

El salmón hay que marinarlo con 24 horas de antelación. Para ello hacemos una mezcla con 300 grs. de azucar y otros 300 grs. de sal gorda. Cogemos las rodajas de salmón, las espolvoreamos por ambos lados con eneldo y pimienta molida y lo metemos en el frigorífico en un tupper cubierto completamente por arriba y por abajo con la mezcla de azucar y sal que hemos hecho. Elige un tupper ajustado al tamaño del salmón para que no te cueste trabajo. En caso contrario tendrás que preparar más mezcla de sal y azucar para que todo el salmón quede bien cubierto. Ah, y el que le tenga miedo al anisakis ya sabe que el salmón debe de haber estado congelado previamente al menos 24 horas.

Quitamos la piel al calabacín y lo cortamos en rodajas bien finas. Hacemos el aliño con cinco cucharadas soperas de aceite de oliva, dos de vinágre de módena, el zumo de medio limón, sal y pimienta negra. Lo mezclamos todo muy bien y usamos la mitad para aliñar el calabacín. Lo metemos en otro tupper y lo reservamos, también en el frigo, durante un par de horas.

Sacamos el salmón y lo lavamos bien con agua fría para desprender la costra de sal y azucar que tendrá por todos lados. Lo limpiamos bien de piel, espinas y grasa y lo cortamos en pequeños daditos. Cuando lo saquemos del tupper estará más rojo de lo normal y nos dará la sensación de estar acartonado pero tras lavarlo y cortarlo recuperará un tacto apetecible. Finalmente lo aderezamos con un poco de eneldo y aceite de oliva.

Ya casi estamos. Tostamos un poco los piñones y los dejamos enfriar. Cogemos una ensaladera y echamos en ella los brotes tiernos, la rúcula, el calabacín, el salmón, una docena de langostinos pelados y los piñones. Aliñamos con la mitad sobrante de la mezcla que hicimos para los calabacines y listo para comer.

(Y ya, ya se que después de un año sin publicar recetas presentarse aquí con una fuera de temporada y fusilada de otro blog no es lo más correcto… )

Cremas de verduras para el invierno

icono distintivo de los textos de recetas de cocina Las cremas de verduras son sencillas de hacer, muy nutritivas y entonan como primer plato para el invierno, así que vamos con dos de ellas muy resultonas para estos días de frío polar que nos anuncian… Los ingredientes son para seis platos.

Crema de puerros y calabacines

  • 1/2 kilo de puerros
  • 1 kg de calabacines
  • 2 zanahorias
  • 1 cebolla
  • 1 patata
  • 4 porciones de quesitos
  • Aceite, sal y pimienta negra

Sofreimos la cebolla directamente en la olla express. Cuando está pochada se echa la verdura limpia y troceada. El calabacín con su piel, el puerro prescindiendo de las hojas más duras y la zanahoria mondada. Añandimos algo más de medio litro de agua, sal, pimienta negra, y cerramos la olla manteníendola así durante 10 minutos desde que empieza a salir vapor por la espita. Abrimos con cuidado, echamos los quesitos, y pasamos con la batidora de brazo directamente en la olla. Ajustamos de sal y de agua si es preciso y listo.

Crema de tomates

  • 1 kg y medio de tomates maduros
  • 1 pimiento verde
  • 2 dientes de ajo
  • 1 cebolla
  • 2 porciones de quesitos.
  • Sal, pimienta negra, orégano, tomillo y hierbabuena

Se sofríe la cebolla, el pimiento y 1 diente de ajo todo bien picado. Cuando la cebolla está bien pochada se añaden los tomates bien troceados, sal, pimienta negra, un vaso de agua y cerramos la olla manteniéndola durante 8 minutos a partir del momento en que empieza a salir vapor por la espita. Mientras tanto se maja el otro diente de ajo junto con un poco de orégano y de tomillo. Abrimos la olla con cuidado, echamos el majado, el par de quesitos y unas ramitas de hierbabuena. Removemos bien, dejamos cocer a olla abierta durante 4 o 5 minutos y, finalmente, retiramos la hierbabuena y la pasamos por el chino.

Rollitos de pollo rellenos

icono distintivo de los textos de recetas de cocinaRollitos de pollo rellenos

  • 300 grs. aprox. de filetes de pechuga de pollo.
  • 2 dientes de ajo.
  • 2 cucharadas de tomillo.
  • 2 cucharadas de piñones.
  • Perejil fresco.
  • Queso de roquefort.
  • Medio limón.
  • Aceite de oliva, sal y pimienta negra molida.

La pechuga de pollo debe de estar fileteada muy fina y la cortamos en tiras de aproximadamente tres o cuatro dedos de ancho (o el ancho que queramos darle a nuestros rollitos). Para el relleno tostamos los piñones y los picamos en la batidora junto con el tomillo, un puñado de perejil fresco, los dos dientes de ajo, sal, pimienta negra molida y el zumo de medio limón (con cuidado de no echar los huesos de este en la mezcla).

Una vez bien picado el relleno tendrá la textura de un paté. Extendemos bien las tiras de pechuga y las cubrimos con él. Añadimos el queso de roquefort desmenuzado en pequeños trocitos y enrollamos con cuidado la pechuga hasta formar rollitos. Normalmente no hace falta cerrarlos con palillos pero podemos hacerlo si nos apetece.

Precalentamos el horno a 170 grados, colocamos los rollitos en una bandeja de hornear, los espolvoreamos ligeramente con tomillo y perejil, los bañamos con un chorrito de aceite de oliva y los metemos en el horno. Los volteamos de vez en cuando y, cuando estén doraditos, los sacamos y los servimos junto con una ensalada a nuestro gusto (en la foto con queso de cabra y nueces).

Potaje de soja verde

Potaje de soja verdeicono distintivo de los textos de recetas de cocina

  • 500 gr. de soja verde
  • 1 pimiento verde.
  • 1/2 pimiento rojo
  • 1 cebolla.
  • 1 zanahoria
  • 2 dientes de ajo.
  • 125 ml. de tomate frito.
  • 1 chorizo.
  • 1 morcilla
  • sal y pimienta negra molida.
  • aceite de oliva.

Si sabes hacer unas lentejas casi que no tienes que seguir leyendo esto: un potaje de soja verde se hace casi igual con la importante salvedad de que, si no la has tenido en remojo, la soja requiere mucho más agua durante la cocción que sus otras primas y tienes que echar más agua en el guiso o estar pendiente de añadirla durante la cocción si no quieres que se te quemen o resequen en exceso.

Picamos a nuestro gusto la cebolla, el pimiento y los dientes de ajo y lo sofreímos en la misma olla donde vamos a hacer el guiso. Luego añadimos el tomate frito, le damos un par de vueltas y a continuación incluimos también la soja, la zanahoria cortada en rodajas finitas el chorizo y la morcilla. Cubrimos de agua, añadimos sal y la pimienta molida y dejamos cocer vigilando que no falte agua. Si hemos tenido la soja en remoja durante 12 o 20 horas antes del guiso bastaran con 20 minutos de cocción a olla abierta y fuego medio-bajo. En este caso conviene que ablandemos previamente la zanahoria metiéndola en el microondas con un poquito de agua durante unos minutos. Si no hemos tenido la soja en remojo el guiso tardará alrededor de una hora y la zanahoria tendrá tiempo de guisarse correctamente así que la añadiremos cruda.

No abuses con el chorizo y la morcilla: la soja es, de por si, una legumbre muy, muy grasa y eso se nota mucho. De hecho se puede prescindir totalmente de la carne y seguro que está igualmente rico.