Probando Kubuntu (y II). Volver a empezar

Vamos a darle otra oportunidad. Después de la mejorable impresión que me causó la prueba que hice la semana pasada de Kubuntu (6.06.1 LTS Dapper Drake) y aprovechando que tengo el ordenador empantanado, que acaban de lanzar la beta de la versión 6.10 (Edgy Eft) y que no tengo gran cosa que hacer extra-laboralmente (que me aburro, vamos) he decidido volver a hacer una nueva instalación desde cero.

A pesar de ser una beta se muestra extraordinariamente estable. No es que lleve mucho tiempo con ella (la instalé anoche alrededor de las 00.30, estuve con ella hasta cerca de las 2.00 y esta mañana me he levantado a las 7.30 y salvo una interrupción para algo de limpieza doméstica la he estado trasteando todo este rato). Esta vez he pasado de scripts. Paso del Automatix ese. También he pasado de instalar la versión para arquitectura de 64 bits. Lamentablemente en ese aspecto no la veo fina, así que me he bajado la versión para i386 y no veo diferencia alguna (tampoco me he puesto a dibujar fractales, claro). En cualquier caso veo bastante más cómodo el sistema de los chicos de Suse que permiten que te bajes e instales paquetes de 32 o 64 bits a tu elección.

Breve interrupción para una guía de primeros auxilios. El soporte para las carencias más frecuentes y sus correspondientes plugins para el firefox (si es el caso) se logra instalando los siguientes paquetes:

Soporte para MP3’s

  • libmad0
  • libxine-extracodecs

Soporte para Flash

  • flashplayer-mozilla

Soporte para Java

  • j2re1.4
  • j2re1.4-mozilla-plugin

Soporte para la mayoría de los codecs de video

  • mplayer
  • mozilla-mplayer

Hay otras formas de conseguir un escritorio funcional (usando totem o kaffeine en lugar de mplayer, por ejemplo) pero esta es la que yo suelo elegir habitualmente. Hay que usar los repositorios de universe y multiverse para hacer la mayoría de estas instalaciones y aparte de los aquí enumerados se instalan otros paquetes pero, al menos en este momento y con los repositorios base sugeridos en la instalación, las dependencias se resuelven de forma automática y correcta.

Esta nueva versión de kubuntu viene de serie con la beta 2 de Firefox 2.0 que parece funcionar correctamente aunque aun no me hago totalmente a ella y me faltan algunas de las funcionalidades que solía usar… me voy a la esquina derecha para cerrar las solapas, trato de abrir páginas en otra solapa, con el botón central del ratón, echo de menos alguno de los plugins que no funcionan para esta versión… bufff

Y ahora una cosa que me ha desagradado profundamente de esta distribución. Agarraos: en la instalación por defecto marcan como ocultos prácticamente todos los directorios del sistema de archivos de forma que sólo quedan visibles /home y /media. Si, si, como lo escuchais… y podeis ver:

Directorios ocultos en Kubuntu

¿Qué carajo se creen que esto?¿un windows?

ACTUALIZACI?N: En las nuevas versiones de Kubuntu cambia el nombre de algunos paquetes. libxine-extracodecs, por ejemplo, es sustituido por libk3b2-extracodecs en Hardy Heron.

Crema de Puerros con naranja

Hoy receta de un primer plato de estos “de lucirse” para quien se vaya a quedar este fin de semana en casita y le apetezca meterse en la cocina. Se trata de una deliciosa crema de puerros cuya receta me envió hace ya años mi amiga Virginia, vegetariana convencida, y que no me canso de recomendar como una de las mejores cremas que he probado jamás.

  • 30 gramos de mantequilla.
  • Medio kilo de puerros.
  • Un cuarto kilo de patatas.
  • 2 zanahorias.
  • 1 litro de caldo de verduras.
  • 300 ml. de nata líquida.
  • 100 ml. de nata para montar.
  • La ralladura de la corteza de una naranja.
  • Pimienta negra molida.
  • Sal.
  • 1 chorreón de Cointreau.

Se funde la mantequilla en una olla a fuego lento. Se añade el puerro cortado en rodajas finas, un poco de sal y se deja cocer a fuego lento hasta que se ablande (aproximadamente 10 minutos).

Se añaden la patata y las zanahorias (también cortadas en finas rodajas), un poco de pimienta negra molida y a los 3 minutos el caldo (mucho mejor si es un caldo ‘de verdad’ pero ante emergencias puede usarse un sobre de sopa de verduras de Maggi bien colado). Se lleva a ebullición y se cuece a fuego lento durante unos 20 minutos. Se añaden los 300 ml. de nata líquida y se deja hervir otros 10 minutos. Por último se bate todo sobre la misma olla hasta formar una crema homogénea y sin grumos.

Aparte, se mezcla la ralladura de naranja y el Cointreau (yo no suelo tener Cointreau y uso en su lugar un chorreón de ron añejo) en un tazón pequeño. En un cazo separado se bate la nata para montar hasta formar picos y se une a la mezcla de naranja (a mano para que no se baje la nata).

Se puede servir la crema caliente en los platos y la mezcla de nata y naranja bien fría en un tazón aparte para que cada uno se sirva al gusto o directamente presentar los platos de crema caliente con una o dos cucharadas de la mezcla de nata bien fría en el centro de cada plato.

Ala. Buen fin de semana

En bici por Madrid

Hace unos meses que por fin pude traerme a Madrid mi bicicleta (hasta entonces no tenía donde guardarla) y, aunque he empezado a coger algunos tramos un poco a ciegas, he tratado en vano de localizar un plano actualizado de los diferentes carriles para bici que transcurren por la ciudad y de los que están en proyecto… ¡Y por fin lo he encontrado! (pulsa sobre él para ir a la página de descargas)

Carril bici en Madrid

Como el mapa lo aloja By Bike, una empresa privada que se dedica al alquiler de bicis en la ciudad (a la que no está de más decir que no conozco en absoluto ni tengo relación alguna con ella) y no ponen nada acerca de licencias y esas cosas les dejo un enlace de agradecimiento y espero que así no se enfaden demasiado conmigo 😉

La sorpresa más grata para mi se puede apreciar en este detalle del plano, el correspondiente a Moratalaz:

Detalle del carril bici por Moratalaz

Como puede verse hay una vía en proyecto que unirá el tramo que transcurre entre los parques de El Retiro y La Elipa con el anillo verde ciclista que, cuando esté concluido, rodeará todo Madrid. Este futuro tramo pasará por la nueva cuña verde de O’Donnel, un parque de 38.000 metros cuadrados (es decir, tan grande como El Retiro) actualmente en construcción. O lo que es lo mismo, por la puerta de mi piso (señalado con una flecha verde) 🙂

Cuña verde de O'Donnel

He de decir, ya que estamos y así presumo un poco, que aunque hace cinco años que prácticamente no me subo a una bici me he pasado muchos, muchos años haciendo más de 200 kms. semanales por puro placer, deporte, como medio de transporte urbano, etc. Mi afición por la bici era tal que en el año 1996, el año en que parecía que Indurain iba a ganar su sexto tour hice Sevilla-Paris en bicicleta planeando la ruta con cuidado para llegar el día antes de la entrada del tour a los Champs-Elysées. Tardé exactamente 19 días con dos etapas de descanso (una en Tarragona para visitar Port Aventura y otra en Poitiers para entrar en Futuroscope), es decir 17 días de ruta y aproximadamente 2.600 kms de recorrido con una media de 150 kms. diarios. Ahora, después de estos cinco años de “semi-sedentarismo” hago 20 kms. seguidos y estoy harto y aburrido… A ver si consigo volver a animarme.

Por cierto, si alguien se anima a repetir la ruta que comento tengo documentación del recorrido elegido (casi siempre por carreteras comarcales y con poco tráfico) y ningún inconveniente (al contrario) en facilitarla.

300

En el año 480 antes de Cristo Leónidas I, rey de Esparta, fue enviado junto con su guardia personal de 300 hoplitas y una pequeña fuerza de soldados aliados a detener el avance del ejército persa de Jerjes I hacía Grecia en el paso de las Termópilas. En total se calculan unos cinco o seis mil espartanos contra un ejército persa que se estima de entre 250.000 y 1.000.000 de soldados. La batalla se extendió durante cinco días, a pesar de lo desproporcionado de la lucha, gracias a la ferocidad de las fuerzas de Leónidas y a su gran sentido de la estrategia, hasta que un traidor griego guió a las fuerzas de Jerjes hasta un paso alternativo que les permitió atacar a las huestes de Leónidas por la retaguardia. Los hombres de Leónidas y él mismo fueron finalmente aniquilados en las Termópilas pero las cuantiosas bajas inflingidas a los persas, el irreparable daño en la moral de sus soldados y el retraso de cinco días permitió a los griegos organizar la defensa de sus ciudades y repeler finalmente la ofensiva del rey Jerjes.

La batalla de las Termópilas y la hazaña de Leónidas y sus 300 hoplitas, cuyos hechos pertenecen ya tanto al terreno de la leyenda como al de la historia, es el escenario de un fabuloso comic de Frank Miller titulado 300 que está siendo adaptado al cine por Zack Synder (director de la también esperada Watchmen). Según me señala el Dr.X y puedo comprobar en IMDB, ya exístia una versión previa de esta historia que data de 1962 y se titula 300 Spartans.

Y ya sin más, el espectacular trailer con el que habrá que conformarse hasta el estreno de la película el año que viene:

ACTUALIZACI?N: Los leguleyos de la Warner acaban de joder el video que estaba en Youtube alegando no-se-que de los derechos de autor y han tenido que retirar todas las copias del trailer. Quien quiera verlo puede hacerlo aún (aunque no se por cuanto tiempo) en worstpreviews aunque lamentablemente usando la versión 8 de Flash, así que tendreis que tirar de windows…

ACTUALIZACI?N (y II): En Fabio.com.ar hacen un buen repaso histórico de los antecedentes que condujeron a la batalla de Termópilas.

Probando Kubuntu

Hacía ya tiempo que tenía ganas de probar Kubuntu y hace un par de semanas tras configurarle un portatil a un buen amigo con esta distribución la impresión fue tan favorable que me propuse darle una oportunidad, así que lo preparé todo para hacer una migración en el ordenador principal de mi casa ayer domingo, y tras la copia de seguridad de rigor de la partición dónde tengo el /home (la cual no pensaba formatear, pero por si las moscas…) me bajé la imagen del CD desde el mirror de RedIris (kubuntu 6.06.1 LTS dapper desktop amd64) y me puse manos a la obra. La versión “desktop” de las distribuciones basadas en ubuntu arranca en modo Live CD y te permite realizar la instalación, si lo deseas, una vez hecha esta carga y desde un entorno gráfico. La versión “alternate” trae un instalador en modo texto clásico.

Mi primera impresión favorable vino de este primer inicio con la versión desktop: creo que es la primera distribución que pruebo que tras el primer arranque y sin hacer absolutamente nada me reconoció perfectamente hasta la webcam. El aspecto también está muy cuidado con un escritorio minimalista con sólo dos iconos (uno de ellos el de instalación), tipos muy limpios y una resolución apropiada para mi monitor TFT.

La instalación se hace a través de un asistente en seis pasos en el que la única complicación para los novatos es, como siempre, el correspondiente a la elección del particionado del disco (o discos si es el caso). La secuencia completa de pantallas en mi instalación fue la siguiente (el quinto paso, el de particionado de los discos, se desdobla en tres pantallas al elegir la opción manual).

Instalación de kubuntu paso 1  Instalación de kubuntu paso 2  Instalación de kubuntu paso 3  Instalación de kubuntu paso 4
Instalación de kubuntu paso 5  Instalación de kubuntu paso 5-2  Instalación de kubuntu paso 5-3  Instalación de kubuntu paso 6

La secuencia de instalación es tan simple, tan simple que, para mi gusto, se pasa y se echan en falta por ejemplo que te den opción a configurar la interface de red con una IP fija, pero para el 95% de las instalaciones es más que suficiente y realmente es tan sencilla que hasta mi madre podría seguirla sin dificultades. La instalación completa contando con el tiempo inicial de arranque del Live CD lleva apenas 20 minutos y puesto que tienes detrás un sistema totalmente funcional te permite aprovechar el tiempo navegando por internet o contestando el correo. Un acierto esto también.

Y bueno. Ahora, una vez que ya la tenemos instalada, vamos a empezar a criticarla en serio que si no se va a notar demasiado que quiero que el señor Shuttleworth me invite a un paseito espacial de esos que se llevan ahora :-P. No me gusta nada en absoluto esta costumbre de las Ubuntu de “ocultarte” la existencia del usuario root y darle privilegios de sudo para absolutamente todo al usuario común. Creo que esto se carga por completo la filosofía de los *nix y que sería mucho más importante educarlos en un uso adecuado de los privilegios.

Al final de la instalación te encuentras, como suele ser habitual, una instalación pobre sin soporte para mp3’s, plugins de java, flash y, en definitiva, todas esas cosas que por desgracia se necesitan y no tienen una licencia libre… no es culpa de los chicos de Ubuntu pero por desgracia es algo que ocurre con casi todas las distribuciones populares y que, estoy seguro, decepciona a más de uno hasta que se entera de lo que pasa. En este sentido me habían hablado muy bien de Automatix, un script que, mediante un interfaz gráfico, añade los repositorios necesarios y permite seleccionar a golpe de ratón la mayoría de los programas y librerías necesarias para instalar esas cosillas que suelen echarse en falta. Decidí probarlo y me solucionó casi todas las carencias que tenía el sistema y no lo veo mal para, como había comentado, evitar la decepción de usuarios noveles que se encuentran un sistema que no les permite las funcionalidades a las que están acostumbrados pero a mi particularmente me dejó una desagradable sensación de que perdía el control de lo que ocurría en mi máquina. Yo preferiría que me informara de los repositorios que va a añadir al sources.list y de las librerías que va a instalar. Que fuera más transparente, en definitiva. Ya tarde descubrí a través de los chicos de TuxHuellas que existe otro programita similar llamado EasyUbuntu. Me gustaría saber si es algo más respetuoso con el usuario así que ya lo probaré en otra ocasión…

Automatix me falló en dos cosas: los plugins para firefox de flash (esto me lo esperaba pero no me lo advirtió en ningún momento) y de java (esto si que no lo esperaba…). En lugar del flash me instaló el plugin de Gnash que provocaba que el firefox se me quedara congelado cada vez que visitaba una página que lo necesitaba e incluso en algunas ocasiones me reseteaba las X completamente. El usuario novel que no sabe que no hay plugin de flash en Linux para arquitecturas de 64 bits y que sólo quiere ver las tiras del Calico Electrónico se habría quedado a dos velas en este preciso momento…

Para el usuario novel pero ‘inquieto’ me parecen mucho más recomendable que todos estos scripts recomendar las guías ubuntu dónde nos orientan acerca de como solucionar todas estas carencias pero sin perder el control de lo que pasa en nuestro ordenador. Allí encontramos, por ejemplo, la forma de instalar flash y de solucionar el problema en las arquitecturas de 64 bits (por el procedimiento de instalar firefox a 32, pero menos da una piedra…), instalar el plugin de Java, los codecs multimedia más frecuentes, etc. Como decían los Maoistas no hay que dar peces sino cañas. Y enseñar a pescar 😉

El otro problema que tuve fue bastante más sencillo de resolver: skype tampoco dispone de paquete debian para arquitectura de 64 bits pero “se tragó” la instalación forzada y luego funcionó sin problemas:

sudo dpkg -i --force-architecture skype-beta-1.3.0.37-1_i386.deb

La sensación final fue en definitiva agridulce. Es una distribución muy orientada al usuario que prefiere que se lo den casi todo hecho (como Mandriva, Suse o RedHat) y que no quiere (o no tiene el tiempo de) enfrentarse a una Debian pero que tal vez más que ninguna otra comete el error de simplificar las cosas tanto que le oculta al usuario lo que está ocurriendo con su ordenador, lo cual la aleja de los usuarios que, como yo, no quieren perder el tiempo personalizando una distribución de escritorio pero quiere conservar el control de lo que esta hace. Creo también que quien se acerca a una distribución de Gnu/Linux y abandona windows lo hace por regla general con una mente abierta y hay que aprovechar ese momento no para atontarlo con scripts que automaticen la instalación de nada sino para educarlo correctamente en como tiene que hacer estas cosas.

Por último, señalar que la comunidad castellano-parlante de kubuntu parece ser bastante activa y tiene sus propias web y foro dónde obtener soporte.

Open Software Devices

Parece que se van a poner de moda… Este se llama Neuros OSD, es un Media Center basado en Gnu/Linux y se ha puesto a la venta a través de ThinkGeek una serie beta limitada (y ya agotada) con unas funcionalidades básicas (bocetadas en el gráfico que viene a continuación) y un curioso programa de “recompensas económicas” para quien esté interesado en ampliar las funcionalidades del producto. Para ello Neuros proporciona en el apartado dedicado a desarrolladores de su wiki una completa información hardware y software del aparato.

Neuros OSD

La beta se ha vendido por 229,00$ (178,79?) y para que sea realmente útil hace falta acompañarlo de un disco duro USB externo. Algo caro por el momento, a mi juicio, contando con que existen grabadores de DVD con disco duro por alrededor de 200? que cumplen con algunas de las características más golosas del aparatito. Ahora bien, cuando vaya “creciendo” con algunas de las funcionalidades para las que se promete recompensa la cosa cambiará bastante. El diseño del juguetito y sus reducidas dimensiones lo pone también por delante de la mayoría de su competencia:

Neuros OSD. Aspecto y descripción de puertos

La versión final del producto verá la luz si nada falla a mediados de octubre… Otro antojo más a añadir a mi lista junto con el TDT de Siemens.

Visto en: Error 500 y menéame.

¿Compromiso, caridad o simplemente negocios?

En los últimos días y gracias a la reunión anual que organiza el ex-presidente Clinton tenemos un nuevo bombardeo de noticias acerca de todo lo que hacen los grandes políticos y empresarios para paliar los problemas del llamado tercer mundo. Este año, aparte de los reportajes de la prensa convencional tenemos a un destacado blogger, empresario y millonario transmitiendo el evento desde dentro casi en directo con su nuevo juguetito. Gracias a los posts de Varsavsky nos estamos enterando de cosas muy interesantes como los regalitos que reciben los invitados al evento o el menú de uno de los días que rápidamente me trajo a la cabeza una famosa tira de Mafalda que, a mi juicio, retrata con acierto y humor este tipo de eventos:

Susanita, Mafalda y la caridad

Seguro que hay alguien en estas reuniones que cree que realmente estas iniciativas van a cambiar el mundo. Uno o tal vez dos de los aproximadamente 500 invitados, pero pongo en duda las intenciones reales de los restantes 498. En realidad y a gran escala creo que no se trata más que de lo mismo de siempre. Al cacique del pueblo siempre le ha gustado hacer favores entre los más pobres: colocar de sirvienta en casa de unos amigos a la hija de esa familia que tanto lo necesita o buscarle algún trabajillo a ese peón que se ha quedado lisiado en un accidente. Lo suficiente como para sentirse por encima del mundo pero nunca lo bastante como para arreglar el problema porque, entonces, ¿quién le regalará la estima con su servidumbre? Estos señores juegan en otra división y por esos sus “compromisos” son de otra escala, pero se trata de lo mismo. El propio Varsavsky deja caer una frase muy significativa en este sentido en la reflexión de uno de sus posts:

“Quizás es una cosa de orgullo, pero ellos quieren realmente aparecer como donantes. Es como la competencia para ver quién es más generoso, quién dona más.”

O sea que se trata de una competición. Casi un juego entre gente con mucho dinero que, además, les degrava fiscalmente y mejora su imagen pública y la de sus negocios. ¿Es compromiso, entonces, o caridad? Y, lo más importante ¿hay verdadero interés por cambiar las cosas? No olvidemos que gran parte de nuestro actual estado de bienestar se basa precisamente en que existen paises donde la materia prima y la mano de obra es muy barata y no hay sindicatos molestos ni gobiernos quisquillosos con las condiciones laborales, lo cual proporciona mejores márgenes comerciales a los empresarios y mayor capacidad de consumo al pueblo llano. Y todos felices.