Daredevil (y mi amor incontenible hacia Netflix)

nginx Entre el sábado (tres del tirón) y ayer lunes (1) me he visto ya los cuatro primeros episodios de Daredevil, la nueva serie Marvel producida por Netflix, y he de decir que aunque mis expectativas eran altas han quedado, más que colmadas, rebosadas. Y no soy el único, al parecer: la media de la puntuación por episiodio en IMDB va desde el 8,9 del primero hasta el 9,7 del último.

Daredevil Teaser Poster

En estos cuatro episodios se ve violencia cruda (casi, casi del estilo de una película de Tarantino, así que nada de dejarse ir por el entusiasmo y verla con vuestros pequeños), fabulosas y bastante realistas coregrafías en las peleas (donde el bueno del señor Murdock se lleva unas mantas de palos increíbles) y personajes secundarios bien construidos. Foggy Nelson está para invitarlo a salir, Karen Page y Claire Temple tampoco desmerecen… y el Kingpin interpretado por el enorme Vincent D’Onofrio convence desde los escasos minutos en que hace su aparición al final del tercer episodio y llena la pantalla aún sin necesidad de las decenas de kilos extras con que estamos acostumbrados a verlo en los comics. Las referencias al resto del universo Marvel u otros super heroes se han limitado, por el momento, a la mención indirecta a la llamada “Batalla de Nueva York” con que cierra la primera película de Los Vengadores, pero tampoco se han echado en falta, la verdad. Imagino que irá apareciendo alguna referencia adicional a medida que la serie avance y también nexos de unión con futuros productos de la casa (ahí está la señora Temple, por ejemplo).

La serie, para que nadie se llame a engaños, está más enfocada en el plano de los heroes que en el de los super. No esperes superpoderes, deslumbrantes uniformes ni grandes efectos especiales. Es, por simplificar, la historia de un tipo muy duro que reparte caña entre los malos, disfruta mientras lo hace y luego se atormenta por haberlo hecho. Pero todo muy bien contado, de veras.

Visto lo visto, los trece episodios me van a saber a muy poco, creo. Menos mal que a final de año tendremos disponible la serie dedicada a Jessica Jones y el año que viene la de Powerman. Más tarde llegarán Puño de hierro y, finalmente, una quinta serie sobre los Defensores que unirá a los cuatro personajes anteriores y cerrará la saga. ¡Larga vida a Netflix!

Series, series y más series… (y II)

icono televisiónSegunda entrega del “coleccionable” que empezamos por aquí dedicado a recomendar o a desaconsejar series para adictos al género o papás y mamás sin más de 45 minutos al día. Recordad la única norma: sólo valen series que lleven por el momento una única temporada. ¡Y empezamos!

Almost HumanAlmost Human. La pareja protagonista son un poli chulazo y bruto pero con buenos sentimientos y un remilgado y obsoleto androide que le han asignado como pareja. Así dicho no resulta demasiado atractivo, ya, pero los casos a los que se enfrentan suelen ser interesantes, el futuro que describen inquietante y al final la serie funciona. No he terminado aún la primera temporada pero por el momento no me aburro…

Under the DomeUnder the dome. Un buen día en un (aparentemente) aburrido y tranquilo pueblito de la america rural aparece una especie de burbuja transparente e infranqueable que lo rodea por completo y para la que nadie, ni dentro ni fuera de ella, parece tener explicación. A partir de ahí empezamos a ver que el pueblito no es tan aburrido como parece y que todos allí tiene un pasado. Algunos hasta media docena. Aburrida hasta límites insospechados, con unos personajes tan poco bien perfilados que casi resultan cómicos y una trama tan ridícula que al final ya te da igual de donde haya salido la maldita cúpula y si se mueren todos de lo que sea. Por increíble que parezca han aprobado una segunda temporada… Evitadla, please.

Orphan BlackOrphan Black. Una huérfana canalla y barriobajera se encuentra por casualidad en un metro de New York con la que parece ser su gemela justo en el momento en que se tira bajo las ruedas de un tren. Roba sus pertenencias, la suplanta, y descubre que se trata de una acomodada poli… y que hay bastantes más gemelas iguales a ellas dos. De lo más interesante que vi el año pasado, la verdad. Y si te das prisa aún estás a tiempo de pillar la segunda temporada (que empieza el próximo 19 de abril) desde el principio.

NashvilleNashville. Los personajes recuerdan bastantea a los de series míticas de los años 80 como Dallas o Dinastía y eso la hace divertida. La música, además, es bastante buena si te gusta el country y el bluegrass… Al final, en cualquier caso, decidí suscribirme a las listas de temas de Spotify (aquí y aquí) y abandonarla…

NOTA: La segunda temporada está ahora mismo a medias pero cuando yo la probé cumplía con la norma ¿eh?


The Michael J. Fox ShowThe Michael J. Fox Show.
Serie cancelada antes de terminar su primera temporada, así que no os hagáis mucha ilusión con ella. El título ya recuerda a series de otros tiempos, al estilo de el show de Bill Cosby y similares. Más moderna, claro y con un punto de irreverencia que huele a falsa a grandes distancias… pero aún así siento mucho que el retorno del señor Fox haya sido tan terriblemente malo. A la próxima.


Agents of SHIELDAgents of SHIELD.
Sin ser nada del otro mundo, ha mejorado bastante desde unos primeros capítulos ñoños que hacían temer algo enfocado a adolescentes parecido a Smallville o Arrow a… algo un poco menos ñoño 😛 . Lo mejor: ese episodio donde un desertor asgardiano vive oculto como profesor en la Universidad de Sevilla (con exteriores reales rodados en esta ciudad). Doy fé de que si fuese real podría pasar totalmente inadvertido 😀

The BlacklistThe Blacklist. Predecible en casi todo, pero violenta y sin concesiones y eso (y poco más) hace que sea entretenida de seguir. Aún así, hay algo que funciona y me estoy tragando la primera temporada completita…


True DetectiveTrue Detective.
Se han dicho tantas cosas de esta serie (algunas tan extremadamente ridículas que la elevan casi a lo mejor que se ha hecho en toda la historia de la televisión) que yo paso de hacer juicios que luego me llueven piedras. Es buena y tiene personajes fabulosos, bien construidos y mejor interpretados. Sobra, quizás, un poco de misticismo cristiano y se agradecen las incontables referencias que hacen a toda la mitología creada por el círculo de Lovecraft y la recreación de esa América profunda irracionalmente religiosa que tanto morbo nos provoca a algunos. Hay que verla, si, pero sin volvernos locos ¿eh?

House of Cards BBC 1990House of Cards (1990). Si te está gustando la nueva versión de la serie de igual nombre producida por Netflix, merece la pena que le eches un vistazo a esta miniserie de cuatro episodios de la BBC en la que está inspirada. Es bastante más inocente y menos agresiva que su remake. También tiene un aire bastante más cómico a ratos y se nota mucho más viejúna como es lógico, pero la he disfrutado bastante.

Believe Believe. La serie va de una niña con poderes paranormales que está siendo perseguida por dos grupos diferentes: uno con contactos gubernamentales que la quiere para experimentar con ella con fines armamentísticos y otro que pretende protegerla de los primeros. A pesar de lo visto y simple del planteamiento, llegaba apadrinada por Alfonso Cuarón, así que parecía que había que darle una oportunidad… Y se la he dado, conste, pero apenas he podido resistir los tres primeros episodios de rigor. Es ñoña y boba hasta decir basta. Pasa de largo.

Resurrection Resurrection. Esta otra, sin embargo, venía precedida por la etiqueta de ser el nuevo Lost y eso era ya suficiente motivo para evitarla… y sin embargo he picado con los tres primeros capítulos y diría que más que Lost me parece un sucedáneo de Under the Dome. E igual de mala que ella. Vamos que me planto aquí y me trae sin cuidado para que y de donde vienen estos muertitos tan tristes…

Dracula Drácula.
Ni cuatro episodios he aguantado a este vampiro megalómano y empeñado en invertir en la invención de una especie de fuente energética inalámbrica. ¿Puede haber algo más ridículo que una criatura de la oscuridad que promueve la invención de una fuente de energía para proporcionar luz artificial? Pues así toda…

Cosmos 2014 Cosmos: A Space-Time Odyssey. No se si se puede considerarse como una serie (imagino que si, aunque sea una serie documental y no de ficción ¿verdad?), pero aún así la dejo por aquí por si no te has enterado de que se está emitiendo una nueva versión de los clásicos documentales que hicieron mundialmente popular a Carl Sagan en los años 80 y que merece la pena verlos.

SERIES DE ?LTIMA HORA: The Red Road, una más de Montescos y Capuletos en una comunidad india estadounidense con líos de droga de por medio, y Soufthcliffe, una miniserie británica con muy buena pinta de la que se tan poco como aparece en su ficha de IMDB, son dos recomendaciones de última hora que aún no he podido empezar a ver. Ya os contaré en otra entrega…

Series, series y más series…

icono televisiónNunca me han gustado las series. Salvo Friends, claro. A mi juicio no son más que telenovelas para públicos “diferentes” donde el desarrollo de la trama se hace forzadamente lento capítulo a capítulo sin que apenas pase nada en ninguno de ellos. Y, que diablos, que no hay tantas historias que necesiten 10 horas (¡o más!) para narrarse y que puedan ser realmente interesantes. Se salvan, claro, aquellas que presentan una estructura de capítulos autoconcluyentes atados por el hilo conductor de sus protagonistas que van mostrando algún tipo de evolución más o menos conseguida. Pero vamos, eso ya estaba ahí con Los hombres de Harrelson, El superheroe americano, Luz de luna… ¿Os acordáis?

El chip me cambió hace dos años. Desde que nació Juanito empecé a verle la utilidad a estas pequeñas piezas de pseudo-cine que duran entre 40 y 50 minutos: el tiempo ideal durante el que eres capaz de mantener el interés (¡y los ojos abiertos!) una vez que has acostado a la bestezuela. Máxime en estos tiempos en los que los directores se han vuelto locos y es casi imposible encontrar una peli con un metraje inferior a los 120 minutos ¿Tanto ha bajado el precio del celuloide? Ah, espera, que ya no se usa celuloide… 😛

Pero bueno, a lo que vamos. Durante el último año he descubierto varias nuevas series y alguna de ellas ha sido gracias a recomendaciones de gente de la que me fío. Para “devolver el favor” (y buscar posibles reemplazos) voy a hacer aquí una lista de lo que estoy viendo o he visto últimamente y si las considero aprovechables o no. Ojo: sólo series que aún están en la primera temporada. Para las consolidadas no hacen falta recomendaciones y hay fuentes mejores que este blog. Ahí van:

House of CardsHouse of Cards. Posiblemente lo mejor que he visto en lo que va de año. La conocí a través de Antonio de Error 500, un malagueño al que jamás haré caso de una recomendación músical (¡tiene un gusto pésimo!) o para comprarme un portátil (demasiado pijo) pero que me ha descubierto de vez en cuando buenos libros. Y ahora una serie. La empecé con miedo porque El ala oeste de la Casa Blanca me parece, a pesar de sus miles de fans, un truño falso y blandengue y me temía algo similar. Para nada. Se trata de una serie que refleja de la forma más real y descarnada las miserias, corruptelas y servidumbres entre políticos, periodistas y grandes empresas. Si, si, como ver el telediario todos los días. La temporada 2 se emitirá en 2014 pero aún no tiene fecha de estreno.

Bates MotelBates Motel. Los Bates, madre e hijo, acaban de comprar el Motel que hicieron famoso en la película Psicosis y se trasladan allí con objeto de empezar una nueva vida. Eso si: en la época actual de iphones y demás. La perturbadora relación entre madre e hijo se presenta bastante creíble pero hay algo que falla y que no me deja disfrutarla. Es predecible, los personajes son muy planos… no he sido capaz de aguantar más de los tres primeros episodios que le concedo a una prueba. Descartada.

Hannibal Hannibal. Y otra de psicópatas. Esta recrea los años en los que el Doctor Hannibal Lecter (para los más jóvenes, psiquiatra obsesionado por el canibalismo y popularizado en la literatura gracias a las novelas de Thomas Harris y en el cine con El silencio de los corderos) dirige una consulta íntimamente ligada con la unidad del FBI de ciencias del comportamiento, la división encargada de capturar a los asesinos en serie más sanguinarios y transtornados. Los personajes son interesantes y están bien construidos (en particular Will Graham, el alter-ego del doctor Lecter que lucha por controlar sus inclinaciones) y no se ahorran detalles en la recreación de los escenarios del crimen. Los diálogos y situaciones encaminados a reflejar el complicado mundo de las enfermedades mentales, su tratamiento y su padecimiento también están muy logrados. La segunda temporada también está ya garantizada para el año que viene y yo la espero con apetito. Por cierto: el doctor Lecter se presenta como un exquisito gourmet conocedor de los más delicados y sofisticados manjares, pero después de verlo hablar sobre el jamón serrano, cortarlo usando un cuchillo de cocina y comerlo con tenedor el personaje pierde bastante… 😉

ArrowArrow. Está centrada en Flecha Verde, un superheroe de segunda fila de la DC que, por si no lo conoces, no se trata más que de un clónico de Batman: un millonario playboy que ha perdido a su padre en extrañas circunstancias y que con la ayuda de un extraordinario entrenamiento físico y mental y un montón de juguetitos de alta tecnología se convierte en un justiciero enmascarado. Lo único destacable de la serie es el impresionante físico del protagonista. Salvando esto, está enfocada a un público demasiado adolescente para engancharme (copiando el estilo de Smallville). Alejaos de ella a no ser que tengáis menos de 17 años o disfrutéis viendo bellos y esculturales cuerpos masculinos.

VikingsVikings – Descubierta gracias a mi amigo Kade (quién, por cierto, se ha embarcado últimamente en El contragolpe, un proyecto que os encantará si os gusta el deporte). Su punto fuerte es la posibilidad de conocer los ritos y costumbres de una cultura tan diferente a la nuestra y la confianza de que, estando avalada por el Canal History, debería de estar bien documentada. La historia que relata no da para mucho (al menos hasta ahora) pero, inexplicablemente, me he tragado la primera temporada sin pestañear y aplaudo que hayan renovado por una segunda.

DefianceDefiance. Esta tampoco me ha funcionado. Personajes poco convincentes, ambientación y maquillaje muy falsos… Su atractivo debería de ser la historia de convivencia y enfrentamiento entre distintas razas intergalácticas muy diferentes que se ven obligadas a convivir en una tierra post-apocalíptica pero, a mi al menos, sólo me transmite sopor y aburrimiento. A la hoguera.

Zero HourZero Hour. Recomendación de mi amigo Guillermo (que tiene su hogar digital por aquí). En EE.UU. no ha funcionado bien y, después del tercer episodio, la relegaron a un horario de segunda categoría. A mi, sin embargo, me enganchó desde el primer momento a pesar de que no tenía ninguna papeleta. Mezcla una trama que combina de forma incoherente las conspiraciones pseudo-histórico-religiosas de los libros de Dan Brown con las aventuras de Indiana Jones. Pero mola. Que queréis que os diga: asumo mis contradicciones…

ElementaryElementary – Sherlock Holmes está de moda, es evidente. Tenemos la adaptación al cine de Downey Jr., la fabulosa serie británica que lleva ya dos temporadas (y regresa en octubre con la tercera) y ahora esto que, posiblemente, es el peor producto de los tres pero que, aún así, aguanta el tipo y se hace entretenida. En este caso el nuevo Sherlock vive en el New York de nuestros días y Watson (Luci Liu) es un asistente contratado por su padre para ayudarle a superar sus problemas de adicción a las drogas. Las historias son irregulares y a veces abusan del síndrome del mayordomo (el culpable es ese personaje que sale cinco minutos al principio del episodio y no le volvemos a ver el pelo hasta el final) pero la mayoría de las veces te dejan participar de la deducción que conduce a la resolución del caso. Lo dicho: no es Sherlock pero ayuda a hacer agradable la espera hasta octubre.

ACTUALIZACI?N: Utopía es otra serie inglesa a la que he llegado gracias a la recomendación de Anuxi y que, después de tan solo el primer capítulo, presenta un aspecto inquietante. La trama gira alrededor de un misterioso cómic dibujado por un genetista internado en un psiquiátrico que murió en circunstancias bastante extrañas y que alguien tiene bastante interés en que no salga a la luz. The hour y The fall son dos series inglesas recomendadas por mi excompañero Lorenzo que me he devorado en apenas una semana. La primera es una historia sobre periodismo y espionaje en la BBC durante los años de la guerra fría. La segunda trata sobre un asesino en serie en el complicado mundo de las dos Irlandas.

Cine en febrero’12

icono con claqueta de cine Hugo (2011) ha sido lo mejor de este mes. No tengo ni idea de donde ha sacado Scorsese este registro, pero me gusta. Se trata de una película casi infantil con un planteamiento casi de cuento y con personajes más cercanos a los de “Amelie” que a los de “Uno de los nuestros”, pero muy entretenida y visualmente impecable. Ya el largo traveling a través de Paris que abre la película te deja con la boca abierta. Constituye, además, un bonito homenaje a los pioneros del cine y, en particular, a Georges Méliès, ese señor del que todos conocemos un único fotograma de su obra. Imperdonable perdérsela.

Insidious J. Edgar No habrá paz para los malvados Hugo

Lo mejor de No habrá paz para los malvados (2011), como sin duda ya habrás escuchado por ahí, es la impecable actuación de José Coronado como Santos Trinidad. Coronado se consagra de nuevo como un excelente actor y uno de nuestros mejores “malos” de película. Por lo demás, la historia tiene muy poco ritmo y se hace a ratos aburrida y difícil de seguir. Además, la lectura final (si es que la pretende) me resulta incluso desagradable moralmente: ¿Nos quiere decir, acaso, que la lucha contra el terrorismo justifica que existan hijos de puta como este en los cuerpos de seguridad? Pues vaya…

J.Edgar (2011), me ha dejado un poco frío. Es cierto que cometí la imperdonable torpeza de ir a verla doblada y no en versión original, así que no me siento con criterio para juzgar la interpretación de DiCaprio, por ejemplo. Pero aparte de eso, me parece, poco perdonable el escaso protagonismo que reciben algunos secundarios y el nefasto trabajo de caracterización. La historia de este señor, además, me resulta insulsa y nada atractiva. Vamos, que me aburrí un rato y que con esta ya empiezo a pensar que Eastwood ha perdido su toque como director. Al menos en lo que a mi respecta.

Insidious (2010) ha sido la gran decepción del mes. Me habían hablado muy bien de ella y, al final, se trata de una pobre mezcla entre “Polstergeist”, “El exorcista” y “Pesadilla en Elm Street”. Tiene algún buen momento, si, pero no llega a provocar verdadero miedo en ningún momento.

Cine en enero’12

icono con claqueta de cine

Agnosia Splice. Experimento mortal Capitán América
Green Lantern Invictus El escritor Las cenizas de Ángela

Esto hay que celebrarlo. Por primera vez en siglos tengo en el apartado de destacados del mes a una peli de superherores. Capitán America (2011) es una más que aceptable adaptación de los cómics del vengador de la cabeza alada con una dosis adecuada de acción y humor y una afortunada interpretación por parte de Chris Evans que la cagó como Jhonny Storm y, sin embargo, se muestra creible interpretando a Steve Rogers. Mira que hasta se me cayeron unas lagrimillas en los minutos finales aún conociendo la historia… The Ghost Writer (2010) es también una excelente película de política ficción supuestamente inspirada en la trayectoria de Tony Blair y con un desenlace realmente impactante. Si no la has visto aún, ya tardas.

Invictus (2009) no es, ni por asomo, lo mejor de Clint Eastwood pero aún así merece la pena para conocer un poco más sobre la extraordinaria personalidad de Nelson Mandela y su manera de entender la reconciliación en Sudáfrica. Las cenizas de Ángela (1999) es, a mi juicio, una adaptación bastante floja de la novela del mismo nombre pero aún así una película entretenida y fácil de ver para quién quien quiera saber de las desgracias de los McCourt pero no se atreva con el libraco.

Y entramos de lleno en la siempre nutrida y entretenida sección de truños del mes. Splice. (2009) protagonizada por el irregular Adrien Brody es, supuestamente, una peli de terror sobre un angelical engrendro traído al mundo mediante manipulación genética, pero más bien parece una peli de serie B en la que hasta los efectos especiales son lamentables. Evítala, hazte un favor. Agnosia (2010) es una peli española que cuenta la historia de una joven con una extraña enfermedad mental que guarda en su cabeza un secreto muy valioso para la industria del armamento y el complot urdido a su alredededor para obtenerlo. Está bien ambientada en la España de lo que parece principios del siglo XIX, pero ya. Esto es lo único que me ha gustado. Por lo demás resulta bastante pretenciosa y el guión es innecesariamente enrrevesado.

Green Lantern (2011) ha sido la gran decepción del mes. En realidad no me esperaba gran cosa de un superheroe que siempre me ha parecido demasiado cómico, pero por otro lado pensaba que si la DC piensa presentar batalla ante la Marvel su única opción es llevar al cine en algún momento a su Liga de la Justicia y para ello tiene que hacer que el resto de sus heroes acompañen a Batman con un tono más adulto y oscuro en sus historias. Al parecer tendremos que esperar. Sentaditos.

Cine en diciembre’11

icono con claqueta de cine

El tren de las 3:10 El último gran día Sin nombre

El pasado Diciembre fue un mes complicado para todo. Para ver cine también. Pero bueno, aquí está lo poco que ha caído.

Lo mejor, sin duda, El tren de las 3:10 (2007), una de vaqueros clásica, amable y con personajes tópicos pero muy bien logrados. Sin nombre (2009) también es una buena peli que habla sobre la inmigración ilegal y el mundillo de las maras latinoamericanas. No profundiza en en ninguno de ambos terrenos, pero lo poco que cuenta parece creible y se deja ver bastante bien.

Para acabar, El último gran día (2009) cuenta la historia de un anciano amargado y con fama de cascarrabias que decide celebrar su funeral antes de morir para invitar a todo el pueblo y dar cuentas de su pasado. No me llegó, lo siento…

Cine en noviembre’11

icono con claqueta de cine

megamind kick-ass inside job
x-men first class un cuento chino sunshine thor
stone

Sunshine (2007) sería una buena candidata a lo mejor del mes si no fuera por un final terriblemente malo y forzado. La peli parte de que nuestro sol ha entrado en un ciclo que acabará por enfriarlo causando la extinción de la vida en nuestro planeta y nuestra única esperanza de supervivencia reside en una peligrosa misión y en los ocho astronautas que van a llevarla a cabo. El clima de tensión y claustrofobia a bordo de la nave espacial y entre los diferentes tripulantes de la misma está muy bien logrado pero al final se inventan un noveno pasajero que está como una puta regadera y que se ha subido como polizón y es el responsable de todas las cosas raras que ocurren en la nave. Un truño como la copa de un pino, vaya.

X-Men First Class (2011) tampoco está mal. Las pelis de los hombres X han ido mejorando con el tiempo y aunque son muy repetitivas en sus planteamientos, no exprimen todas las posibilidades de muchos secundarios (y hacen un poco de daño a los puristas que no entendemos bien a que obedecen esas mezclas entre las distintas generaciones de hombres X), se dejan ver con facilidad. La estropea el ridículo personaje del profesor Xavier y que se echa (mucho) de menos a Ian McKellen como Magneto. Inside Job (2010) tiene un ritmo cansino y aburridísimo que, a mi parecer, estropea el mensaje que quiere hacernos llegar. Y es que debe de ser que ya estamos acostumbrados al trato desenfadado de los documentales denuncia de Michael Moore y lo echamos de menos.

Y así, finalmente, llegamos a mis dos grandes favoritas de este mes: Megamind (2010) y Kick-Ass (2010), dos divertidas parodias del cine de superheroes. La primera, con un estupendo trabajo de animación detrás, plantea la llegada simultanea a nuestro planeta de los dos últimos representantes de sus respectivas razas, ambos dotados de superpoderes. Uno aterrizará en el salón de la casa de una familia modelo americana y el otro en el patio de una carcel. La segunda es una adaptación del cómic del mismo nombre de Mark Millar y Romita Jr. Es dura y violenta (aunque bastante menos que el cómic original) y cuenta la historia de un adolescente completamente normal (bueno, es un decir…) que decide comprarse un traje de latex y saltar a la calle a hacer el superheroe. No, no tiene nada que ver con los Watchmen. Y si, está Nicolas Cage y eso casi siempre es un punto negativo, pero la peli está tan bién parida que ni él logra estropearla. De veras.

Un cuento chino (2011) cuenta con la extraordinaria interpretación de Ricardo Darín. Y ya. Por lo demás la historia se hace aburrida enseguida y el final es absolutamente insípido e intranscendente. Una pena.

Lo peor del mes es, sin duda, Stone (2010), una historia que a pesar de estar pilotada por tres grandes monstruos de la interpretación y tener un arranque que te pone el corazón en un puño. se pierde luego con personajes muy poco creibles ¿Alguién es capaz de tragarse la extraordinaria y rápida evolución que sufre el personaje interpretado por Edward Norton?

Y el premio a la gran decepción se lo lleva Thor (2011), una peli que esperaba con expectación y cariño y que lo único bueno que tiene es que, muy a ratos, adapta estupendamente la psicología del personaje de algunos de los cómics de los 70, con un Thor belicoso y desenfadado que sólo piensa en hazañas y en jaranas. El resto es lamentable. En particular, Asgard me parece un enorme decorado de Eurovisión en lugar de la ciudad residencia de los dioses nórdicos y prescindir del personaje lisiado dentro del cual Odín destierra a su hijo me parece un lamentable error.

Cine en octubre’11

icono con claqueta de cine Hemos vuelto. Rechaza imitaciones 😉

El otro lado de la cama Pina Robin Hood
Diario de un ejecutivo agresivo The secret of Kells Secuestrados María y yo
Babies Los chicos están bien Chloe Ghost in the Shell

El premio a lo mejor del mes va, ex-aqueo, a dos películas tan dispares como María y yo (2010) y Ghost in the shell (Kôkaku kidôtai – 1995). Me enfrenté a la primera (un documental basado en el cómic del mismo nombre de Miguel Gallardo basado en sus vivencias con su hija autista y protagonizada por ambos) con la idea preconcebida de que se trataba de otra adaptación literal de un cómic a la gran pantalla que no me aportaría nada y me sorprendí con una peli deliciosa y complementaria a la obra de papel. Ghost in the Shell es una obra de culto del anime japonés de temática ciberpunk y cuyo guión bien podría haber salido de la pluma del mismísimo William Gibson.

The Secret of Kells (2009) es una película de animación más bien sosa en el planteamiento pero con una estética retro bastante original y muy alejada de los dogmas que Pixar y Dreamwork imponen al cine de animación occidental y que ya empieza a aburrir. Merece la pena verla aunque sólo sea para disfrutar de los dibujos. Secuestrados (2010) es una más que decente película española que trata de imitar el clima y el planteamiento de Funny Games y que, al igual que esta, decepciona con el final. Lo mejor: la extraordinaria interpretación de Manuela Vellés ¡Hay que estar pendiente de esta chica!

Babies (2010) es un documental que busca comparar los primeros meses de vida de cuatro bebés nacidos en Japón, EE.UU., el africa subsahariana y las estepas de Mongolia. Merece la pena verla sólo bajo dos circunstancias: si has tenido un bebé recientemente y estás ñoño y sensible o para disfrutar de la maravillosa fotografía de la película (¡en HD es un verdadero espectáculo!). Pina (2011), un documental concebido como homenaje a la coreógrafa alemana Pina Bausch, es la primera peli que he visto en 3D. ¿Que qué hacía yo allí? Pues eso mismo digo yo…

Y nos metemos ya de lleno en la jugosa y siempre concurrida zona de bodrios y decepciones del mes… El otro lado de la cama (2002) es una comedia española con muy buena crítica que tenía ganas de ver desde hace tiempo y que ahora no me molestaría mucho no haber visto. Diario de un ejecutivo agresivo (2006) es una película de Ben Affleck ¿hace falta decir algo más? Chloe (2009) es un remake de la francesa Nathalie sin otro interés que ver el espléndido trasero de Amanda Seyfried y Robin Hood (2010) es algo que no parece haber salido de la mano del genial Ridley Scott y que me hace temblar pensando en la posibilidad de que haya perdido el talento ahora que está preparando la precuela de Alien y se estaba planteando la secuela de Blade Runner…

Los chicos están bien (2010) ha sido la gran decepción del mes. Había oído hablar muy bien de ella y me encuentro con una comedia bien interpretada, eso si, pero que recuerda en ocasiones los planteamientos casposos de las más sórdidas comedietas de nuestros Ozores, Pajares y Esteso. Una lástima…

Spin

librosSpin cover book Imagina por un momento que una noche, de forma repentina, desaparecen todas las estrellas y nunca mas vuelven a brillar. Imagina que al día siguiente el Sol sale con un aspecto extraño y que todos los satélites de comunicaciones han desaparecido o caído durante la noche. Imagina que los científicos, tras algunos años de estudiar el fenómeno, llegan a la determinación de que alguien o algo inteligente ha cubierto nuestro planeta con una especie de membrana que modifica el transcurso del tiempo, de forma que un segundo en la Tierra equivale a algo más de tres años fuera de ella. Y ahora ponte a hacer cuentas: 1 minuto serían aproximadamente 190 años, 1 día casi 274.000 años y 1 año terrestre equivaldría a casi 100 millones de años en el exterior, aproximadamente el tiempo total desde que la vida salió de los mares hasta el momento actual. Piensa que bajo esas condiciones en 40 años de vida en la tierra el Sol se extinguirá y con él toda la vida en nuestro planeta…

Este es el inquietante punto de partida de Spin, escrita por Robert Charles Wilson. Una novela de ciencia ficción compleja y bien construida que nos introduce en el relato a través de las vidas de sus tres protagonistas: Jason, un pequeño genio que juramenta su vida a estudiar el Spin, más interesado en saber qué es y cual es su finalidad que en encontrar una solución para la raza humana, Diane, su hermana gemela que busca refugio y consuelo en la religión y Tyler, amigo de la infancia de ambos hermanos y narrador en primera persona de la historia.

La novela mezcla características de la ci-fi dura de los años de la edad de plata (Heinlen, Pohl, etc.) con un tratamiento más cercano y, a ratos, sentimentaloide de los personajes que intervienen en ella, muy al estilo de los best-sellers actuales. Pero a pesar de esto último, se lee con interés y facilidad desde la primera página hasta la última y es uno de los libros de ciencia ficción que más he disfrutado en los últimos años.

Spin tiene una secuela, Axis, que aún no ha sido editada en castellano (y sobre la que el autor se queja en su blog de no haber tenido una buena acogida) y un desenlace, Vortex, que está a punto de publicarse en los EE.UU.